Frederick Sanger, el único hombre en ganar dos premios Nobel de química

Hace unas pocas semanas, publiqué en este mismo blog una pequeña biografía sobre John Bardeen, el único hombre que ganó dos premios Nobel de física. Aquél artículo lo comenzaba con una frase bastante desalentadora: "La historia de la ciencia no siempre es justa con sus protagonistas". Es triste, pero realmente pienso que es cierto y por eso vuelvo a repetir esa frase. Y, como muestra de ello, hoy os traigo otra de esas grandes mentes de la ciencia cuyos fantásticos logros no están coordinados con su fama popular: Frederick Sanger, el único hombre en ganar dos premios Nobel de química.

Sanger nació en 1918, en un pequeño pueblo inglés de la provincia de Gloucestershire. Hijo de un médico, pasó una infancia bastante acomodada: En su familia no solía escasear el dinero y, de hecho, contrataron un profesor particular para que recibiera una buena educación desde niño. Cuando empezó a ir a la escuela, enseguida le cogió cariño a sus profesores y tomó predilección por las asignaturas científicas, que era su pasión.

Es evidente que el joven Sanger acabaría estudiando ciencia en la universidad. Al principio le gustaba la química, la bioquímica, las matemáticas y la física. Sin embargo, por unas razones u otras, acabó abandonando las matemáticas y la física para acabar dedicándose enteramente a la química y, en especial, a la bioquímica.

Durante sus estudios en la universidad, sus dos padres murieron de cáncer. Pero, por suerte, Sanger continuó adelante y con sólo 22 años empezó su investigación de doctorado. Su tesis, titulada "The metabolism of the amino acid lysine in the animal body", investigaba el metabolismo de la lisina (un aminoácido bastante interesante, de hecho, casi ningún animal puede sintetizar la lisina). Tres años más tarde, en 1943, conseguía finalmente su título de doctorado.

Desde que se doctoró, la carrera de Sanger no ha parado de traer enormes éxitos y descubrimientos que le acabarían haciendo merecedor de dos premios Nobel. Sus aportes no sólo a la química, sino también a la biología, permitieron un avance enorme de la genética y la bioquímica. Principalmente, sus hitos fueron tres, los cuales iremos viendo detenidamente a lo largo del artículo: El descubrimiento de que las proteínas tienen una estructura definida, investigaciones sobre el ARN y un método de secuenciar el ADN.

El primer gran proyecto de Sanger tras su doctorado fue unirse al grupo de investigación del químico proteínico Charles Chibnall. Allí fue donde Sanger descubriría uno de los hechos más importantes de la bioquímica del siglo XX. Todo comenzó con el estudio de la insulina bovina (la cual es muy parecida a la humana, apenas difiere en tres aminoácidos), una proteína de fácil estudio, ya que por aquella época ya se conocían su composición química y se podía obtener en un estado bastante puro.

La proeza de Sanger fue determinar la secuencia completa de aminoácidos, así como su ordenación, de la insulina bovina en el año 1951.

Este descubrimiento es mucho más importante de lo que pueda parecer a simple vista: Durante aquella época, se pensaba que las proteínas era algo amorfo. Con el descubrimiento de Sanger, quedó claro que en realidad todas las proteínas tenían una estructura específica y única. El proceso para llegar a estas conclusiones fue bastante ingenioso: Sanger degradó la insulina en pequeños fragmentos a base del uso de enzimas, y, gracias a determinadas reacciones químicas, consiguió formar una especie de "huella dactilar" (como él mismo la llamó) de la estructura de la proteína (un patrón característico formado por los diferentes fragmentos, los cuales se organizaban según su solubilidad y carga eléctrica).

Gracias a Sanger, la idea de las proteínas amorfas quedó completamente desechada, abriendo así un nuevo campo de investigación bioquímico que ha tenido grandes avances en el siglo XX y que sigue siendo de enorme importancia en el XXI.

Todas estos descubrimientos quedaron recompensadas con un premio Nobel de química en el año 1958, concedido "por su trabajo en la estructura de las proteínas, especialmente la de la insulina".

La obtención del Nobel no hizo que Sanger dejara de lado sus investigaciones, sino que las retomó con más fuerza aún. En el año 1962, se convirtió en uno de los jefes de investigación del laboratorio de biología molecular de Cambridge (en concreto, y como es evidente, se encargó del grupo de investigación de química proteínica). Allí, empezó a investigar el ARNt (ARN transferente, indispensable en el transporte de aminoácidos hasta los ribosomas y la formación de proteínas).

Allí se centró en estudiar las posibilidades de secuenciación de las moléculas del ARN. De todas formas, estas investigaciones no tuvieron tanto éxito como las de las proteínas y pronto acabó cambiando de objetivo: La secuenciación del ADN, un objetivo ambicioso pero que sería de enorme utilidad a la genética.

Tras muchas investigaciones, Sanger consiguió crear un método bastante eficaz en el año 1975 para secuenciar el ADN, el cual es llamado (en su honor) "Método Sanger".

Este método se basaba en una función natural del ADN: La replicación (la famosa duplicación de las cadenas que aparece en cualquier libro de biología). El ADN que se desea secuenciar se tiene que duplicarse en cuatro tubos de reacciones, ya que el ADN tiene cuatro bases nitrogenadas (adenina, citosina, guanina y timina).

Gracias a una serie de reacciones químicas, en cada uno de los tubos se producen cadenas de ADN de distintas longitudes. Para entenderlo de una forma fácil, hay que pensar en cuatro experimentos paralelos, cada uno con la misma cadena de ADN. En cada uno de ellos, se añade un nucleótido especial que detiene la replicación cuando se encuentra con una determinada base. Por ejemplo, en uno de los tubos encontraremos fragmentos cuya última base es una adenina, en otro fragmentos cuya última base es una citosina, etc. Mediante este proceso se acabará consiguiendo conocer la secuencia de ADN,

Nada mejor que ver un vídeo ilustrativo para entender este método. Es bastante esclarecedor y permite continuar centrándonos en la vida de Sanger si tener que perdernos en largas explicaciones sobre su método de secuenciación:



El mismo Sanger puso a prueba su método con excelentes resultados. En 1977, consiguió secuenciar completamente el genoma del bacteriófago Phi-X174, convirtiéndose así en el primer organismo cuyo genoma fue secuenciado. Tiene una cantidad muy pequeña de ADN, pero aún así es un logro de enorme importancia simbólica.

Por supuesto, si por algo destaca el descubrimiento del método de Sanger, es por su vital importancia en el Proyecto Genoma Humano, cuyo objetivo ya conseguido era secuenciar el genoma del ser humano.

Como recompensa por todos estos descubrimiento, en el año 1980 recibió su segundo Nobel de química "por sus contribuciones acerca de la determinación de secuencias de bases en ácidos nucleicos", convirtiéndose así en la primera persona en gozar de dos Nobel de química en su historial.

A día de hoy, Frederick Sanger sigue vivo, pero retirado de la investigación científica. Tras su brillante carrera, decidió retirarse a los 65 años de una forma tranquila, viviendo con su mujer y dedicándose a la jardinería (una de sus aficiones favoritas, por lo que parece). Una anécdota interesante sobre Sanger es que, cuando le ofrecieron ser nombrado caballero, lo rechazó porque no quería que le llamaran "Sir" (aunque más tarde acabó aceptando una orden de mérito).

Una leyenda viva cuyo éxito nunca pasó del ámbito científico y que, injustamente, es menos conocido que otros bioquímicos o biólogos como Watson y Crick, pero que merece el mismo enaltecimiento.

Esta entrada participa en la segunda edición del carnaval de química, que organiza este mismo blog. También participa en la primera edición del carnaval de biología, que organiza Micro Gaia.

Fuentes

Frederick Sanger - Wikipedia (English)
El único hombre vivo con 2 premios Nobel - Tall & Cute
Continúe leyendo

Las matemáticas en el régimen nazi

Una de las características más importantes del nazismo fue la manipulación, a base de la propaganda y la educación, de la ideología de los ciudadanos. Desde pequeños, los alemanes eran educados para convertirse en verdaderos nazis. Las ideas del partido nacionalsocialista eran inculcadas en sus jóvenes mentes de formas inimaginables.

Medios de comunicación como la radio o la prensa se convirtieron en un simple método de adoctrinamiento político de las grandes masas. Pero, ante todo, los nazis veían como objetivo principal moldear a los niños a su imagen, ya que eran ellos, los jóvenes, los que mantendrían el Reich en el futuro. Había todo tipo de formas de lograr esto: Mediante cuentos infantiles, mediante canciones, mediante la adaptación de la historia a los ideales nazis... Sin embargo, también usaron formas muy poco comunes de adoctrinamiento. El ejemplo más representativo de hasta dónde podía llegar el gobierno era mediante el uso de las matemáticas como otra forma de "educar políticamente". Y es que, aunque parezca extraño, los ministros de educación nazi no dejaban ningún frente abierto y aprovechaban cualquier oportunidad para difundir sus ideas (de hecho, existía un ministerio dedicado especialmente a "la educación del pueblo y la propaganda").

¿Cómo es posible que se aprovecharan las matemáticas como un arma ideológica? Es de sobra conocido que las escuelas nazis educaban políticamente a los niños para que no estuvieran en contra de Hitler con asignaturas como la historia o la filosofía, muy fácilmente manipulables, pero... ¿de verdad era posible usar también una materia como las matemáticas con ese objetivo?

Pues sí, los ministros de educación lo consiguieron con gran maestría. Nada mejor que ver un ejemplo de aquella época:

"Un loco cuesta cada día 4 marcos, un inválido 5'5 marcos, un criminal 3'5 marcos. En muchos casos, un funcionario no cobra más que 4 marcos, un empleado 3'6 marcos, un aprendiz 2 marcos. Calculad cuánto cuestan anualmente los 300000 locos y epilépticos de Alemania.

¿Cuánto se ahorraría el estado si estos individuos fueran eliminados? ¿Cuántos préstamos de 1000 marcos podríamos conceder a matrimonios si pudiéramos economizar ese dinero?"




El mensaje que hay tras ese sencillo problema de matemáticas está claro: Plantar una semilla de odio hacia todo lo que "sobraba" en la Alemania nazi. De esta forma, se conseguía que los jóvenes se indignaran ante el alto precio que costaba mantener a enfermos mentales o parados, y que, al mismo tiempo, pensaran que si éstos eran eliminados, este dinero se podría invertir en fines que los beneficiaban a ellos, como concediendo préstamos a jóvenes matrimonios. Es natural que con este tipo de argumentos, los chicos empezaran a desarrollar el odio del que hacían gala sus gobernantes.

Si observamos la escasa dificultad de este ejercicio, podemos observara que probablemente era resuelto en clases de niños de muy escasa edad. Ya entonces se les empezaba a inculcar esa cultura discriminatoria.

Veamos otro ejercicio matemático que aparece en los libros de texto nazis:

"Entre los tres grupos raciales más importantes de Europa, se detectó el siguiente crecimiento de la población entre 1900 y 1930:

- Población teutónica: De 124 millones a 149 millones.
- Población latina: De 103 millones a 121 millones.
- Población eslava: De 166 millones a 226 millones.

Asumiendo un nivel de crecimiento constante, calcula el crecimiento de estos tres grupos en un período de diez años. ¿Cuál será el porcentaje de población de los tres grupos en el año 1960 si esta tendencia continúa?

¿Qué riesgos para la población alemana puedes percibir si no ocurre un cambio en esta tendencia?"


Es especialmente interesante esta última pregunta. Uno de los rasgos más básicos del nazismo era el intento de que "la raza aria" se mantuviera pura y predominara sobre todas las demás. Los nazis consideraban como un derecho de la raza aria el imponerse sobre el resto y conquistar sus territorios.

Los judíos eran el enemigo absoluto de Alemania, y eran considerados los principales causantes de su decadencia; pero también se desprendía odio hacia cualquier otra raza, por ejemplo hacia los eslavos, como se puede observar en el problema.

El crecimiento de la población de otras etnias era considerado una amenaza. Lo peor de todo es que los niños se encargaban de llegar por sí mismos a esa conclusión tras hacer el ejercicio. Es decir, nadie les decía "los judíos son malos", sino que sus ejercicios de matemáticas (manipulados, por supuesto) hacían que ellos mismos razonaran esa conclusión y llegaran a ella.

Veamos un tercer ejemplo de problema matemático:

"Para la edificación de un manicomio se necesitan 6 millones de marcos ¿Cuántas casas residenciales, a 1.500 marcos cada una, se hubieran podido construir en lugar del manicomio?"

La respuesta es 4000 casas residenciales. Pero el trasfondo ideológico que se esconde detrás de tan sencillo problema es bien distinto a la intención de educar matemáticamente a los niños. De nuevo, se arremete contra enfermos mentales. Todo aquél que no era perfecto racialmente debía de ser eliminado. Desde los que presentaban problemas físicos (como inválidos o deformes) hasta aquellos que simplemente eran diferentes al ideal nazi (por ejemplo, la homosexualidad también se consideraba un problema mental y era tratada en manicomios), todos eran un problema para Hitler y no hacían nada más que suponer gastos para el gobierno.

Es bastante paradójico que una ciencia tan objetiva y alejada de la política como son las matemáticas pudiera ser manipulada de una forma tan vil por Hitler y su gobierno, pero así fue. Durante años, libros de texto llenos de problemas similares sirvieron para formar a juventudes hitlerianas en los ideales políticos del partido nacionalsocialista.

La ciencia nunca puede estar relacionada con una determinada ideología política, pero los tiranos sí pueden aprovecharse de la educación con objetivos más oscuros, como ocurrió con los nazis y las matemáticas.

Para terminar este artículo, dejo un pequeño extracto que Adolf Hitler escribió en su libro "Mi lucha":

"La culminación de toda labor educacional del Estado racista consistirá en infiltrar instintiva y racionalmente en los corazones y los cerebros de la juventud que le está confiada, la noción y el sentimiento de raza. Ningún adolescente, sea varón o mujer, deberá dejar la escuela antes de hallarse plenamente convencido de lo que significa la puridad de la sangre y su necesidad."

NOTA: Este artículo participa en la edición 2.1 del carnaval de matemáticas, organizado por Tito Eliatron.

Fuentes

La educación como instrumento ideológico
La educación en la Alemania nazi
Some Mathematics Lessons from Nazi School Books
1ª imagen
2ª imagen
3ª imagen
Continúe leyendo

Queen (11ª parte) The Works

(NOTA: Si tienes Spotify, quizás preferirías escuchar el álbum aquí mientras lees el artículo)

The Works fue uno de los discos que mejor acogida tuvo entre los fans más acérrimos de Queen. Tras la decepción que supuso para muchos el cambio de estilo musical del anterior disco, Hot Space (el cual incluía muchos sintetizadores y un estilo más cercano al pop-dance), The Works se convirtió en un regreso al sonido rockero original de Queen. Pero este retorno a las raíces del grupo se hizo de una forma muy especial, como sólo los integrantes de Queen sabían hacerlo: Combinaron a la perfección los ya habituales sintetizadores con un estilo que recordaba perfectamente a su primera época.

Y lo cierto es que, desde que empezaran a usar sintetizadores con la publicación de The Game, este disco fue probablemente uno de los que mejor aplicó los sintetizadores a su estilo original. Como reconocieron algunos de los integrantes de Queen, ellos querían seguir explorando las posibilidades del sintetizador y experimentar con él, pero tampoco querían olvidarse de sus orígenes.

Grabación e historia del disco

Tras la publicación del disco "Hot Space" en 1982, Queen decidió tomarse un pequeño descanso. Los integrantes del grupo querían probar a desarrollar sus carreras en solitario. Por ejemplo, Freddie Mercury aprovechó esta separación momentánea del grupo para empezar a grabar el que sería su primer disco solista, Mr. Bad Guy. Por su parte, Brian May se dedicó también a crear, junto a Eddie Van Halen, su primer disco solista, Star Fleet Project. Respecto a Roger Taylor, él ya había lanzado su primer disco en 1981, pero también aprovechó este tiempo para preparar el segundo, Strange Frontier.

Pero esto no significa en absoluto que el grupo se hubiera cansado de componer unido. Todo lo contrario. Este fue el primer disco que Queen grabó en Estados Unidos (en Los Ángeles, más concretamente), y tenían en mente dos proyectos nuevos: Por un lado, grabar el disco de The Works, y por otro grabar la banda sonora de una película, The Hotel New Hampshire. Queen venía cargado de nuevas ideas y un montón de canciones en mente.

Sin embargo, a pesar de este aluvión de ideas, al grupo no le gustaba demasiado cómo estaba quedando la banda sonora que estaban desarrollando paralelamente, además de que les robaba mucho tiempo. Por ello, acabaron decidiendo que iban a concentrarse únicamente en The Works y que iban a abandonar la película en la que estaban trabajando.

Pero, por suerte, el poco tiempo que estuvieron trabajando en la banda sonora no fue desaprovechado. Una de las canciones que habían grabado les gustó bastante y decidieron convertirla en una pista de The Works. Esta canción era Keep Passing the Open Windows, compuesta por Freddie Mercury.

A pesar de que este disco sólo tuvo 9 canciones (unas cuantas menos de lo que es normal en Queen) durante esta época el grupo creó muchas otras canciones que, por unas causas u otras, no fueron incluidas en el álbum. Algunas de estas canciones sólo eran bocetos que nunca acabaron por desarrollarse, pero muchas otras se acabaron convirtiendo en canciones para posteriores discos (por ejemplo, el último disco del grupo, Made in Heaven, se nutrió de algunas de estas composiciones).

Tras el lanzamiento del disco, Queen inició una nueva gira, The Works Tour, que tuvo un enorme éxito. En estos conciertos, el grupo empezó a usar una decoración espectacular, enormes focos de luz, telones, pantallas... Fue un despliegue visual digno de la calidad del grupo. De hecho, muchas veces se encuadra a Queen dentro del género "arena rock", un estilo musical caracterizado principalmente por los enormes conciertos. Estadios deportivos se llenaban al completo (véase por ejemplo el concierto de Queen en Wembley, que se realizaría unos años después) y el grupo creaba un ambiente de luces, láseres, humos... Todo estaba cuidado hasta el máximo detalle.

Canciones

Como ya hemos comentado, el estilo predominante en las canciones de este disco es el del rock clásico de Queen ("Tear it up", "Hammer to Fall", "Keep Passing the Open Window"), un rock muy influenciado por los sintetizadores ("Radio Gaga", "Machines (Or Back to Humans)"), baladas ("It's a Hard Life", "Is This the World We Created?") e incluso una pieza de rockabilly ("Man on the Prowl")

En la grabación del disco participaron prácticamente todos los integrantes del grupo (destaca la composición de John Deacon, quien solía componer pocas veces, pero cuando lo hacía, lo hacía realmente bien). Como siempre, os dejo la lista completa de canciones y su compositor/es principal/es:

1- Radio Ga Ga - Roger Taylor
2- Tear It Up - Brian May
3- It's a Hard Life - Freddie Mercury
4- Man on the Prowl - Freddie Mercury
5- Machines (Or 'Back to Humans') - Brian May y Roger Taylor
6- I Want to Break Free - John Deacon
7- Keep Passing the Open Windows - Freddie Mercury
8- Hammer to Fall - Brian May
9- Is This the World We Created...? - Freddie Mercury y Brian May

Las canciones más famosas del disco son, sin lugar a dudas, Radio Gaga y I Want to Break Free. Desde su aparición en este disco, se convirtieron en un indispensable de los conciertos, en unos verdaderos clásicos del grupo.

Radio Gaga es una de las canciones que mejor representa el estilo de este álbum: Tiene un estilo bastante rockero, pero se está basada enteramente en sintetizadores. En un principio, esta canción se iba a llamar "Radio Ca-Ca", ya que el batería, Roger Taylor, había escuchado cómo su hijo había dicho esa frase y le resultó graciosa. Sin embargo, la acabó cambiando a "Gaga" porque, además de que tenía más musicalidad, en muchos idiomas (como el español) caca viene a significar "excrementos"...

Esta siempre fue una de las canciones preferidas de los conciertos de Queen. Freddie Mercury lograba que todo el público se sincronizara para aplaudir al mismo tiempo que la canción.

Otro de los aspectos más destacados de esta canción es su famoso videoclip. El gobierno alemán concedió los derechos para utilizar la película Metropolis, de 1926. Además, en el vídeo aparecen cientos de fans voluntarios que se presentaron para crear el videoclip junto al grupo.

Vayamos ahora con I Want to Break Free. Con una letra claramente a favor de la libertad, se adoptó en muchos lugares en un himno contra la opresión. La canción, al igual que la anterior, usa bastantes sintetizadores, pero los acopla perfectamente al estilo clásico del grupo, creando una canción indispensable en cualquiera de sus conciertos.

Hay una curiosa anécdota con el polémico videoclip de esta canción. En él, el grupo parodia una telenovela llamada "Coronation Street", vestidos de mujer. Sin embargo, en Estados Unidos lo malinterpretaron (en aquella época se estaba llevando un verdadero acoso periodístico con Freddie y su homosexualidad), por lo que censuraron el vídeo. En respuesta, Queen decidió no dar conciertos en EEUU ese año, alegando que no apoyaban la censura a un vídeo que llevaba la palabra "libre" en su nombre.

"En el pasado habíamos rodado algunos grandes vídeos, muy serios, y sólo queríamos que la gente supiese que no nos tomábamos tan en serio, que podíamos reírnos de nosotros mismos. Creo que lo demostramos" - Roger Taylor

Recepción del público y la crítica

"Otra joya en la corona"

Así calificaba la revista Record Mirror a este disco. Lo cierto es que resume bastante bien la opinión general, tanto del público como de la crítica, sobre este disco.

El disco llegó a convertirse en disco de oro y platino en lugares como Reino Unido, Estados Unidos, España, Holanda, Portugal... En estos dos últimos países también llegó al número uno de las listas de ventas, y en zonas como Reino Unido, Austria o Noruega llegó a la número 2.

Respecto a la crítica profesional, como hemos comentado ya, tuvo una buena acogida (tampoco fue tomado como el mejor disco del grupo, pero fueron críticas bastante favorables) y la opinión general fue la de que "Queen había vuelto a sus orígenes". Por poner algunos ejemplos, la revista Prog Archives le dio 4 estrellas sobre 5, la Rolling Stone lo calificó como "Favorable", y el portal Allmusic le dio 3 sobre 5.

Portada

La creación de la carátula fue dirigida por el propio grupo, que contrató al fotógrafo George Hurrell (un famoso fotógrafo que tuvo una gran relevancia en el mundo del cine) para tomar la fotografía. Mostraba el ya asentado estilo estético de los ochenta.

Respecto al título del álbum, viene de un comentario lanzado por el batería del grupo, Roger Taylor: "Let's give them the works!". Queen se había entregado completamente a la creación del disco, habían empleado un gran trabajo en la composición de las canciones. De ahí viene el nombre: Era todo un verdadero "trabajo" por parte del grupo.

Fuentes

The Works - Wikipedia
1ª imagen
2ª imagen
3ª imagen
4ª imagen
Continúe leyendo

Caroline y William Herschel, los músicos que renovaron la astronomía

William Herschel nació en Alemania un frío 15 de noviembre de 1738. Desde su infancia, Herschel vivió en un buen ambiente, con una familia sin demasiados problemas y buena educación. Su padre, que era músico militar, influyó fuertemente en las aficiones del joven William, que empezó a mostrar un gran interés por los instrumentos musicales. Siguiendo los pasos de su predecesor, estudió música y adquirió fama como gran intérprete del oboe.

Sin embargo, el trabajo de músico militar al que decidieron consagrarse su padre y su hermano nunca le gustó. William odiaba estar en el campo de batalla y todo lo que ello significaba. Esta repulsión se agravó aún más cuando presenció, con sólo 19 años, la muerte de 5000 hombres en la batalla de Hastenbeck (un enfrentamiento entre franceses y alemanes durante la guerra de los Siete Años).

Estremecido por los horrores de la guerra, William se trasladó a Inglaterra para poder desarrollar su pasión por la música. Tras un pequeño período como profesor, llegó a convertirse en el director y organista de la orquesta de Bath. Allí, junto con su querida hermana Caroline colaborando con él como cantante soprano, triunfó como uno de los artistas con más futuro de Inglaterra.

Sin embargo, por azares de la historia, todo cambió radicalmente. Una noche, mientras los dos hermanos descansaban después de un duro día de trabajo, empezaron a observar el cielo. La belleza de las estrellas debió de dejarlos encandilados, porque desde entonces nada volvió a ser igual. William se compró un viejo libro llamado "La Astronomía", dejando la música cada vez más a un lado. Fascinados por el universo, pero sin dinero para comprar los telescopios que usaban los astrónomos, William y Caroline decidieron hacer una apuesta arriesgada: Iban a construir sus propios telescopios.

El objetivo era difícil, pero los hermanos Herschel no se iban a rendir. Tras un año de intenso trabajo, consiguieron crear uno de los telescopios más precisos de la época, superando ampliamente a algunos usados por los profesionales. ¿Cuál era el secreto de su telescopio? La clave es bien sencilla: A diferencia que el resto de astrónomos, que estaban empeñados en usar telescopios refractores (es decir, los que se basan en un sistema de lentes), los hermanos Herschel perfeccionaron el modelo de los telescopios reflectores (que se basan en espejos en vez de lentes). El uso de un telescopio reflector aumentaba enormemente la calidad de las imágenes que se observaban a través de él, y evitan muchísimos problemas de visión que sí presentaban los telescopios refractores.

Gracias a los enormes conocimientos de matemáticas que tenía Caroline y a la técnica de William a la hora de pulir los espejos, enseguida consiguieron crear unos telescopios magníficos. Por fin podían partir en la búsqueda del conocimiento del cosmos que tanto habían admirado durante los últimos años.

Y, realmente, la fortuna les favoreció. El 13 de marzo de 1781, William observó en el firmamento un extraño objeto que desconocía. En un principio, pensó que era una estrella, ya que desprendía un brillo color amarillento. Sin embargo, hizo otro descubrimiento: Aquella supuesta estrella parecía tener un sistema de anillos. Entonces, cambió su opinión y emitió una nueva hipótesis: Aquello debía de ser un cometa, y esos extraños anillos serían la cola.

Pero no fue así. Tras muchas observaciones, se dio cuenta de que su lento movimiento y algunos de sus comportamientos físicos no se correspondían con los de un cometa. ¿Qué podía ser aquél misterioso astro? Tras muchas reflexiones, William llegó a una conclusión mucho más satisfactoria: Aquello era en realidad un planeta. Y, en efecto, así fue.

Resulta que aquella noche de marzo William había descubierto el séptimo planeta del Sistema Solar, Urano. Tras presentar sus hipótesis a algunos astrónomos, toda la comunidad científica acabó dándole la razón, aquello era verdaderamente un nuevo planeta.

Una de las anécdotas más curiosas de este descubrimiento fue el problema con el nombre del planeta. En un principio, dado que el privilegio de darle el nombre al planeta recayó en su descubridor, William decidió llamarlo Georgius Sidus ("Planeta Jorge"). La decisión de este nombre fue una especie de regalo hacia el rey Jorge III de Inglaterra, que había perdido las colonias norteamericanas a causa de la independencia de EEUU.

Sin embargo, no todo el mundo estuvo de acuerdo con esta idea. Por ejemplo, el astrónomo Johann Elert Bode se sintió indignado con la poca rigurosidad con la que William había elegido el nombre. Según él, debería de tener un nombre mitológico, al igual que con otros planetas como Marte, Júpiter o Saturno. Por otro lado, el astrónomo Joseph Lalande dijo que el nombre del planeta debía de ser el mismo que el de su descubridor, Herschel.

Sea como sea, el nombre de "Planeta Jorge" se mantuvo durante buena parte del siglo XVIII y XIX, hasta que finalmente se acabó aceptando la idea de Bode y se designó con el nombre mitológico que todos conocemos: Urano.

Tras el descubrimiento del nuevo planeta, la vida de William se enfocó completamente hacia la astronomía, abandonando la música como trabajo. El rey Jorge le concedió los más altos honores (algo normal, teniendo en cuenta que William le había puesto su nombre al descubrimiento) y lo nombró miembro de la Real Sociedad de Ciencias y Astrónomo Real de la Corte.

Una muestra de su cada vez mayor dedicación a la astronomía fue la construcción de un enorme telescopio que le llevó dos años de incesante trabajo. Con una apertura de 1'2 metros, fue considerado el mayor telescopio del mundo durante 50 años.

Por supuesto, si Herschel había invertido tanto en la construcción de este gigante no era para tenerlo de adorno: La primera vez que lo apunto al cielo ya obtuvo sus primeros resultados. Tras unas pocas pruebas para ver cómo funcionaba, se puso a investigar el firmamento y, en cuestión de unos pocos minutos, hizo un descubrimiento magnífico: Había encontrado la sexta luna de Saturno, Encélado (un satélite que, a día de hoy, está dando mucho que hablar por sus maravillosas características).

Y eso no fue todo. Sólo 20 días después de descubrir Encélado, descubrió la séptima luna de Saturno, Mimas. ¡Sólo 20 días entre ambos descubrimientos, es impresionante! Sin duda, la calidad técnica del aparato debía de ser abrumadora.

Uno de los aspectos de la astronomía que más afición despertó en Herschel fue el estudio de los conocidos como objetos del espacio profundo, es decir, nebulosas y cúmulos situados más allá del Sistema Solar. Su afán por desentrañar los secretos del espacio le llevó a trabajar de una forma frenética (preparaos para la cifra): En menos de dos décadas descubrió alrededor de 2.514 nuevos objetos de espacio profundo.

Sin duda, sus telescopios y su habilidad combinados fueron los factores que provocaron esos rápidos descubrimientos. Pero su historial no acaba ahí: También estudió el movimiento del Sol e incluso desarrolló un modelo de la Vía Láctea muy bien encaminado (aunque con algunos errores inevitables en aquella época).

E incluso el campo de la física se ha beneficiado de la prolífica vida de Herschel: Usando un espectro de luz obtenido a través de un prisma de cristal y un termómetro, consiguió descubrir los rayos infrarrojos.

Finalmente, William Herschel murió a la edad de 84 años, dejando tras de sí una estela de enormes aportes a la ciencia.

Pero no debemos olvidar a la otra gran protagonista de este historia: Su hermana Caroline. A pesar de ser mucho menos famosa y de haber sido tapada por la sombra de William, fue un factor indispensable en las investigaciones de su hermano. De hecho, William siempre decía que ella era una de las personas que más le había ayudado nunca, y que se merecía ganar un puesto en la historia.

De hecho, muchas veces se le considera como la primera astrónoma profesional. Además de sus importantes colaboraciones con William, llevó una fértil vida científica: Descubrió ocho cometas, tres nebulosas e hizo catálogos de todos los objetos astronómicos que iba encontrando.

Tanto el rey Federico-Guillermo IV como Jorge III de Inglaterra le otorgaron diversos honores, algo bastante extraordinario en aquella época, llegando a ser una mujer pionera en muchísimos logros, como por ejemplo la obtención de la medalla de oro de la Royal Astronomical Society.

Ambos hermanos, que podrían haber pasado como grandes músicos a los ojos de la historia, acabaron convirtiéndose en dos de los más importantes astrónomos de su época.

Fuentes

William Herschel - Wikipedia
Caroline Herschel - Wikipedia
William y Caroline Herschel - Cienciaes
1ª imagen
2ª imagen
3ª imagen
4ª imagen
Continúe leyendo

El Busto de Palas organizará la II Edición del Carnaval de Química


Como todos sabréis, 2011 ha sido elegido como Año Internacional de la Química. Por ello, a principios de este mismo mes de enero, se organizó en el blog "Ese punto azul pálido" el Carnaval de Química, una iniciativa para que todos los blogueros que quieran escriban una entrada relacionada con la química, con el fin de difundir así todo lo posible esta ciencia.

La primera edición de este evento acaba de concluir hoy, dando paso a una reacción en cadena: Cada mes, un blog diferente se encargará de organizarla. Y, con gran orgullo, este blog será el encargado de organizar la segunda edición, que comienza hoy mismo.

El mecanismo de este evento es bien sencillo: Si deseas participar, sólo tienes que escribir en tu blog un post en el que se hable sobre química, enlazando al final de post a esta entrada. De esta forma, a fin de mes, publicaré en este blog un post recopilatorio enlazando a todos los artículos que hayan participado y comentándolos brevemente. Cualquiera puede unirse al carnaval.

La fecha límite para participar será el día 27 de febrero, por lo que la recopilación de entradas la publicaré el día 28. Evidentemente, para que pueda incluir tu participación, es necesario que me hagas saber de alguna forma que vas a participar. Para hacer esto, tienes tres vías: Dejar un comentario en este mismo post enlazando a tu entrada; o dejando una replie a la cuenta de twitter @CarnavalQuimica; o mandándome un e-mail a: elbustodepalas@gmail.com

Puedes elegir la forma de comunicármelo que más fácil te resulte.

La participación es totalmente libre y no se mueve ningún dinero de por medio, este iniciativa es impulsada sólo con la voluntad de los que participan.

Respecto a la temática, es obvio que la entrada tendrá que hablar sobre química, pero a partir de ahí tienes total libertad para escribir sobre lo que quieras: Desde citas de personajes históricos hasta biografías, pasando por experimentos, aplicaciones en la vida diaria, explicaciones de un fenómeno químico... Como se suele decir en estos casos, el único límite es tu imaginación.

Dicho esto, el carnaval queda abierto. Espero que haya una participación tan buena como la primera, que ha conseguido reunir un total de 20 variadas entradas.


Gracias de antemano a todos los que tengáis pensado poner vuestro granito de arena para hacer crecer esta idea.
Continúe leyendo
 

El Busto de Palas está bajo licencia Creative Commons | Template design by O Pregador | Powered by Blogger Templates