El ámbar gris

Si volviéramos atrás en el tiempo y aterrizáramos en la época del Renacimiento, probablemente nos extrañaría ver una curiosa joya en manos de los nobles más ricos. Este objeto es una sustancia conocida como ámbar gris, tomada durante siglos como una misteriosa y oculta joya de origen desconocido.

A día de hoy, y como desvelaré al final del artículo, conocemos su procedencia, pero en aquellos tiempos era un objeto extraño, poco común y muy caro. De vez en cuando, los marineros se encontraban flotando ámbar gris en la superficie oceánica o, en otros casos, se encontraba en la orilla de las costas. Sea como sea, siempre se encontraba en zonas cercanas al mar, como si apareciera de la nada.

Lo que más fascinaba de esta joya era su olor: Dulce, perfumado, marino... Se dice que se asemeja bastante al intenso olor producido por el alcohol isopropílico. Quizás esa fuera una de las razones por las que se veneraba tanto al ámbar gris, llegando a mezclarlo con otros perfumes para potenciar el aroma. De hecho, hoy se usa como componente de algunos perfumes, ya que está demostrado que, además de darles un toque dulzón, alargan considerablemente la duración del olor producido por éstos. Según dice la leyenda (probablemente cierta), Isabel I de Inglaterra usaba ámbar gris para perfumar sus guantes.

Además de como perfume, también se usó en la preparación de recetas, a modo de especia (tiene un sabor realmente parecido al chocolate). Entre los ilustres personajes que lo consumían, se encuentra Carlos II de Inglaterra, quien amaba los huevos condimentados con ámbar gris. Era una sustancia "de reyes", accesible sólo a los nobles y los más altos estratos de la sociedad de la época.

También tenía muchas otras particularidades. Era duro, pero poco denso (ahí la razón por la que flotaba en el agua) y se le relacionaba con frecuencia con el ámbar, pero de color gris (evidentemente, por esa razón se le llamó "ámbar gris"). Sin embargo, esta sustancia no tiene ninguna semejanza con el ámbar normal.

Después de un largo proceso de moldeado, secado y decorado, se convertía en una de las más valiosas joyas, a la que se unían un misterio especial y un olor atrayente. Con el tiempo se acabó otorgando dotes mágicas al ámbar gris y se dijo de él todo lo que podáis imaginar: Que era útil como medicina, que era un afrodisíaco, que servía como "amuleto", que prevenía de enfermedades... e incluso que protegía contra la peste negra.

La sustancia se encontraba en el mar de cualquier forma: Quizás un día se veía un pequeño trozo de apenas unas decenas de gramos, o quizás un afortunado día de podías encontrar un buen pedazo de unos 40 kilos. Los marineros estaban encantados cuando aparecía uno de estos pedazos, ya que sus ventas generaban unos ingresos bastante altos. De esta forma, empezó la búsqueda de su origen. Al fin y al cabo, si alguien encontraba la fuente de esta sustancia, se haría automáticamente rico.

Las diversas opiniones sobre su origen fueron muy variadas y fueron cambiando con el tiempo. Por ejemplo, algunos marineros pensaban que era una roca que se desprendía de cavernas y cuevas subterráneas, la cual acabaría saliendo a flote debido a su baja densidad.

Otras teorías eran mucho más imaginativas: Unos holandeses propusieron que el ámbar gris procedía de los árboles, cuyas raíces buscaban el agua del mar. De esta forma, los árboles más cercanos a la costa tendrían unas raíces en contacto con la parte subterránea del océano. Allí, debido a las aparentemente buenas condiciones, las raíces empezaban a producir una sustancia parecida a la savia pero más dura, la cual acabaría subiendo a la superficie del mar, donde finalmente era encontrada.

Sin embargo, ambas teorías estaban completamente equivocadas y no se acercan para nada a la realidad. ¿Cuál era el origen de esta sustancia de reyes y ricos? ¿De dónde procedía realmente esta joya olorosa con propiedades mágicas?

Ni más ni menos que del intestino de los cachalotes. Un dato sorprendente, pero completamente lógico. El proceso de formación del ámbar gris es algo muy fácil de entender y es simplemente un método de protección ideado por los cachalotes. Ya por el siglo XVIII se empezaba a sospechar de que el cachalote era el responsable de la creación de esta sustancia. Se comprobó que una buena parte de los cachalotes tenían ámbar gris en su intestino, lo cual daba dos posibilidades:

a) Que los cachalotes sólo se tragaban el ámbar gris y que no lo producían; o

b) Que el ámbar gris se producía en el interior de los cachalotes.

Efectivamente, la respuesta correcta es la b), eran ellos los que realmente producía la sustancia. Esto se demostró al encontrar restos de calamares gigantes en los trozos más grandes de ámbar gris, ya que este animal era la presa favorita del cachalote.

La explicación científica de este hecho es bastante simple: Los cachalotes producen ámbar gris como método de defensa para los alimentos que puedan dañar su intestino. En el momento de su creación en el interior de los cachalotes, la sustancia es muy diferente a la que encontramos en el la superficie marina: Una masa blanda, pegajosa, blanquecina y con un intenso olor fecal. Prácticamente, este precursor del ámbar gris recubre las partes peligrosas de los alimentos que está tomando y así protege su propio organismo.

Después de cumplir su misión como protector intestinal, el cachalote expulsa al exterior esta sustancia, la cual, con el paso del tiempo, acaba tomando la forma que se usó como joya en esa antigua época. Los agentes responsables de esta transformación son la luz solar y la oxidación por el agua salada, los cuales endurecen y oscurecen este "desecho" y lo transforman en la joya de la que hablamos hoy.

Actualmente se sigue usando el ámbar gris en la fabricación de perfumes, ya que, como dijimos al principio, tiene la propiedad de alargar la duración de los aromas con los que se combina. Debido a la dificultad de encontrarlo, se ha intentado crear un sustituto adecuado, aunque no con mucho éxito. A día de hoy, puedes comprar ámbar gris a, aproximadamente, 1000 euros por kilo, llegando a alcanzar cifras todavía más altas según su pureza.

El gran valor que se le atribuyó al ámbar gris ha sido motivo de que, durante muchos años, se cazaran cachalotes buscando la sustancia en su interior. Por suerte, a día de hoy es mucho más rentable rastrear los mares y las playas en su búsqueda que cazando cachalotes, por lo que su venta es la mayoría de los países es algo completamente legal (aunque en otros, como en EE.UU, está penalizado por la ley, independientemente de su origen).

Fuentes

Ámbar gris - Wikipedia
El ámbar gris - El Tamiz
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9 comentarios:

Dani dijo...

Tremendamente interesante. ¿Olor a IPA?, buff!, imagino que eso era mejor que los olores de la época. Cendrero, no sé de dónde sacas las ideas, pero siempre cuentas cosas de las que no tenía ni idea antes.

Saludos

María Herrera dijo...

¡Qué interesante! Recién llego de otros vericuetos del ciberespacio, y seguro me tendrás de visitante frecuente.
Saludos desde México
María

Marcos Callau dijo...

Desconocía totalmente el ámbar gris pero, desde luego, me parece una salvajada cazar cachalotes para encontrarlo. Más aún sabiendo lo que era. En fin, hay que ver de dónde provienen ciertas joyas. Muy curioso.

Javier dijo...

Una vez que se conoce su procedencia extraña que, a fecha de hoy, todavía se siga utilizando con los perfumes... alguno/a buscará en las etiquetas de los perfumes de su casa para ver si contiene esta sustancia.

Un saludo

Yunni dijo...

Cendrero, señor Dani y señor Paquetolius les agradezco mucho sus comentarios. Los aprecio mucho ¡Cendrero, sos un genio de la divulgación! ¡A pesar que ya sabía esto y que ya antes se lo he comentado a mi esposa e hijo (aburriéndolos, porque no me ponen cuidado), se obsesionaron leyendo este articulo! Mientras lo leían todos curiosos, se preguntaban que era el ámbar gris y de ahí el afán por terminar de leer todo el artículo. Yo me enoje con ellos. Les dije: Es el colmo, como se ve que no me ponen cuidado. Ese misterio por saber que es y que solo al final lo revelas, atrapa mucho. Una excelente divulgación. Burlándome le dije a mi esposa: Vamos échate perfume, es decir desecho de cachalote ¡Ja ja ja!

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Muy interesante este artículo, otra prueba más de lo importante que es mantener la fauna marina a toda costa. Que curioso lo que nos ofrece la naturaleza y más: de que manera! ;)

Es curioso pensar lo que podemos aprender o extraer de cosas en principio no agradables, como pueden ser excrementos, si hasta una cucaracha o una mosca nos pueden enseñar mucho de inmunidad, etc.
¡Genial!

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

@Dani: Gracias Dani, siempre es un placer. Pues la verdad, esta idea la tenía guardada desde hace tiempo en los borradores y hoy me decidí a sacarla :D Me alegro mucho de que hayas descubierto algo nuevo en con esta entrada, no siempre es fácil conseguir encontrar un tema poco conocido.

Saludos!

@María Herrera: Pues bienvenida al blog y me alegro mucho de que te guste. Me parece genial que haya gente de diversos países por aquí, al principio sólo había españoles, pero veo que cada vez hay más mexicanos, colombianos, argentinos... En fin, un placer verte por aquí y gracias por tus palabras.

@Marcos Callau: La verdad es que sí, cazar cachalotes sólo por obtener el ámbar gris era bastante cruel. Por suerte, ahora no es muy rentable. Y cuando algo no es rentable, no se hace, sea ilegal o no. Sí que es curioso su origen, sobre todo teniendo en cuenta el misterio que se le concedió durante tantos siglos a esta sustancia. Gracias por pasarte por aquí Marcos.

@Javier: Jejeje, pues sería interesante buscar a ver si en alguno aparece. Según tengo entendido, más que por la fragancia se utiliza porque alarga bastante la duración del olor que tenía el perfume y se hace más persistente. Un saludo Javier :)

@Yunni: Jaja, gracias Yunni, a ti y a tu familia :) Es un honor que también se interesen ellos por el blog. Uff, es un alivio ver que funcionó la estrategia de dejar la incógnita hasta el final, siempre intento que mis artículos se hagan entretenidos y que uno no se canse a la mitad de leerlos. Gracias por los halagas.

Saludos a todos ellos ;)

@Alejandro (vuestro humilde narrador): Pues sí, yo nunca dejo de sorprenderme por este tipo de curiosidades naturales, me parecen fascinantes.

También me ha parecido digno de reflexión que algo tan, a primera vista, asqueroso como es un desecho de los cachalotes, sea considerado como una joya por los hombres. El valor que le damos a las cosas es tan relativo...

Saludos!

Alive dijo...

Ya conocía esto, pero no deja de ser interesante. Seguro que más de uno se llevaría una buena sorpresa si se le dice que su perfume contiene excrementos de cachalote.

Saludoss.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

@Alive: Sí que sería una sorpresa desagradable, sí :D A día de hoy no sé cuantos perfumes llevarán esta sustancia, pero en algún que otro sí que se usará para prolongar el olor. Nunca viene mal conocer lo que nos echamos encima XD

 

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