Queen (9ª parte) The Game

(NOTA: Si tienes Spotify, quizás preferirías escuchar el álbum aquí mientras lees el artículo)

Creo que la mejor definición que le podemos dar a este disco es la de "cambio controvertido". Como ya comentamos en la anterior entrada, The Game es el primer disco de Queen en lo que yo denomino "su segunda época", que comienza justo en el año 1980, con la nueva década. Una época que cambió significativamente el estilo del grupo. En primer lugar, tenemos el uso de sintetizadores, los cuales habían sido ignorados por el grupo en discos anteriores. También se puede ver un cambio de estilo musical, es una etapa en la que Queen publicará sus "singles" más famosos. Además, este cambio también fue estético: El grupo renovó completamente sus peinados y ropas, y Freddie Mercury empezó a lucir su famosísimo bigote.

Como cualquier cambio, este nuevo estilo supuso críticas por parte de algunos sectores (principalmente, de aquellos que se sintieron decepcionados por la inclusión de sintetizadores), pero en general supuso un gran éxito y un soplo de aire fresco en la carrera del grupo. Es uno de los álbumes más vendidos de toda su carrera y contiene canciones bastante conocidas y que se quedaron grabadas en el repertorio del grupo en los conciertos en directo.

Grabación e historia del disco

El disco fue grabado entre junio y julio de 1979 y entre febrero y mayo de 1980. Sin duda, su rasgo más importante es el de incluir sintetizadores (un instrumento musical electrónico usado para crear sonidos de forma artifical) en la producción de algunas canciones. El grupo dijo que este cambio no era ningún tipo de traición (aunque resulte extraño, algunos fans se lo tomaron como tal), sino que simplemente era una búsqueda de un nuevo estilo, un intento de innovar. Y realmente lo hicieron bien. Queen se adaptó muy bien (tanto en este como en posteriores discos) al uso de sintetizadores.

Por supuesto, de forma inherente al uso de sintetizadores, el grupo también innovó en su estilo musical. A partir de este disco amplió bastante más su variedad musical, tomando estilos de moda en los ochenta y adaptando estos nuevos sonidos a su rock tradicional. Además, también profundizaron más en el uso del bajo, el cual usaron como base para muchas canciones (por ejemplo, para Another One Bites the Dust). Personalmente, he de decir que en algunos discos posteriores Queen se alejó demasiado de su estilo (el disco Hot Space nunca me ha gustado demasiado), pero en otros casos logró una combinación excelente de su sonido original y de los nuevos ritmos (véase el disco The Works, uno de mis preferidos en esta segunda etapa). Sea como sea, lo que sí podemos afirmar es que Queen no se quedó estancado, siempre intentó avanzar y perfeccionar su técnica musical con nuevas experiencias.

Hablemos ahora de su cambio estético. Con la entrada de la época de los ochenta, el grupo cambió de aires y reflejó ese cambio en sus ropas y peinados. Por ejemplo, John Deacon, bajista, se cortó el pelo y cambió su forma de vestir (Antes - Después). Roger Taylor, el batería del grupo, también sufrió un cambio similar (Antes - Después). Pero, si hay un integrante del grupo que destaca sobre los demás a la hora de cambiar de look, ese es Freddie Mercury. Su nuevo pelo corto y gran bigote pasaron a ser una de las imágenes más representativas del grupo (Antes - Después). Mención aparte merece Brian May, el guitarrista, que decidió no cambiar absolutamente nada de su vestimenta-peinado. De hecho, durante toda la carrera en Queen mantuvo siempre el mismo aspecto. A las pruebas me remito: Antes-Después.

También es destacable el hecho de que el grupo hizo numerosas giras mientras componía este álbum. Por ejemplo, algunos discos en directo como Live Killers o Crazy Tour datan de esa época (1979-1980). El grupo viajó por todo el mundo: Francia, Japón, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido... Quizás estas giras ayudaron al enorme éxito comercial que tuvo el disco, como comentaremos más adelante.

Canciones

El disco "The Game" es la confirmación absoluta de la gran variedad de la que goza Queen. En este disco se introdujeron muchos nuevos estilos y, al mismo tiempo, se renovó su estilo tradicional. Por ejemplo, podemos encontrar un estilo conocido como Funk Rock, que se basa en la alta presencia de bajos, que a menudo llevan la melodía principal de la canción (Another One Bites the Dust, Dragon Attack, Don't Try Suicide), el rock tradicional (Need Your Loving Tonight, Rock It (Prime Jive), Coming Soon), baladas (Play the Game, Save me, Sail Away Sweet Sister (To the Sister I Never Had)), y una canción de rockabilly, un género que se caracteriza por mezcla country y rock (Crazy Little Thing Called Love)

Además, en este disco todos los integrantes compusieron varias canciones. Un caso especial es John Deacon, quien no suele componer demasiado, pero que se sintió muy cómodo con el cambio de estilo y se animó a crear unas cuantas canciones. A continuación dejo el listado completo y su compositor:

1. «Play the Game» - Freddie Mercury
2. «Dragon Attack» - Brian May
3. «Another One Bites the Dust» - John Deacon
4. «Need Your Loving Tonight» - John Deacon
5. «Crazy Little Thing Called Love» - Freddie Mercury
6. «Rock It (Prime Jive)» - Roger Taylor
7. «Don't Try Suicide» - Freddie Mercury
8. «Sail Away Sweet Sister (To the Sister I Never Had)» - Brian May
9. «Coming Soon» - Roger Taylor
10. «Save Me» - Brian May
11. «Dragon Attack» - Brian May

Sin ninguna duda, la canción más destacada del álbum en Another One Bites the Dust, la composición de John Deacon. Esta canción fue el single más vendido de todo el disco, cuyo éxito probablemente influiría de forma importante en las próximas decisiones del grupo a la hora de definir su temática musical. La canción estaba basada en el bajo, el cual lleva el ritmo de la canción. Este single que tenía un sonido cercano a la música disco iba a ser descartado en un principio, ya que el grupo no lo consideraba "lo suficientemente bueno". Sin embargo, cuando ya iba a ser eliminada, Michael Jackson la escuchó y les dijo al grupo que, en caso de descartarla, debían de estar locos. Animados por Jackson, el grupo la publicó como single y consiguió un enorme éxito. Personalmente (y recalco: personalmente) he de reconocer que no me gusta demasiado esta canción, nunca me convenció la melodía demasiado repetitiva en general y la poca presencia de guitarra eléctrica.

Otra canción muy destacable es Save me, una dulce balada compuesta por Brian y cantada por Freddie. De temática romántica y basándose en un piano principal, esta canción se ganó un puesto asegurado en cualquier actuación en vivo de Queen. También aparecería en posteriores recopilatorios de Queen como una de sus mejores baladas (junto a, por supuesto, Love of my Life).

Otra gran canción del álbum fue Crazy Little Thing Called Love. Esta canción la compuso Freddie mientras estaba cantando en la ducha (más concretamente, en un relajante baño de espuma, donde se dice que tardó sólo 10 minutos es componerla). Su estilo es fácilmente reconocible: Rockabilly inspirado en uno de los mayores héroes de Freddie, Elvis Presley. Tanto la guitarra como el estilo como la voz de Freddie son un claro homenaje al "Rey del rock".

Recepción del público y la crítica

El nuevo rumbo que tomó Queen en el álbum fue bastante existoso y tanto la crítica como el público aplaudieron este disco.

La crítica profesional le dio calificaciones generalmente altas: El portal Allmusic le dio 4'5 estrellas sobre 5, la Record Mirror le dio 4 sobre 5, la revista Q le dio 3/5 estrellas... En general gustó este cambio. No llegó a las calificaciones de discos como A Night at the Opera, pero se mantuvo en la buena línea de Queen.

Por su parte, el público recompensó al disco con una excelente acogida. The Game fue uno de los discos más vendidos, y, en especial, el single Another One Bites the Dust fue todo un éxito de ventas. Llegó a ser platino en Canadá, Estados Unidos, Reino Unido... Además, llegó al número uno en países como Argentina o Irlanda. También llegó al disco de oro en Austria, Alemania y Holanda. En definitiva, todo un éxito.

Portada

La portada es bastante representativa, mostrando el nuevo estilo con aire de los ochenta que vamos a encontrar. Los integrantes del grupo aparecen vestidos con unas chaquetas de cuero negra y muestran ya su nuevo estilo (aunque Freddie no tuviera todavía el bigote).

Un aspecto curioso sobre la portada es el título. En un principio, el grupo quería que se llamara como la primera canción: Play the game. Sin embargo, se dieron cuenta de que los críticos podrían pensar que era una alegoría de su cambio de estilo (Play the game = Juega el juego), el cual intentaba "seguir las modas, unirse al juego". Para evitar este malentendido, lo dejaron simplemente como "The Game".

Fuentes

The Game - Wikipedia
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Sobre la homeopatía y la universidad

A día de hoy, una de las pseudociencias más extendidas es la homeopatía. Miles de personas creen en la homeopatía y se medican con ella, sin saber lo que están haciendo realmente. Antes de nada, dejemos clara una cosa: ¿Qué es la homeopatía? La homeopatía es una "medicina alternativa" carente de cualquier prueba o base científica. Sus defensores argumentan que la homeopatía funciona así:

En primer lugar, se mezcla una determinada sustancia en una cantidad de agua (concretamente, se suele diluir la sustancia en una proporción del 10%). Entonces, se agitan ambas sutancias hasta formar una mezcla homogénea. A continuación, esta sustancia se vuelve a diluir una y otra vez en cantidades cada vez mayores de agua. Como podéis leer en este magnífico artículo, las mezclas homeopáticas más típicas suelen tener disueltas 1 molécula de principio activo por cada 1030 moléculas de agua. Según los homeópatas, cuando más diluido está un remedio homeopático, más potente es.

Por supuesto, esto es una cantidad miserable de la sustancia inicial en comparación con la enorme cantidad de agua que tenemos. Entonces, si estas cantidades son tan pequeñas e insignificantes ¿en qué se basa la homeopatía? Según parece, el agua tiene memoria, y puede recordar las sustancias que han estado en ella, por lo que actuaría de una forma u otra según el principio activo que introducimos en el primer paso. De esta forma, el agua podría curar determinadas enfermedades gracias a la memoria de las sustancias que han estado en ella.

Evidentemente, esto es una hipótesis falsa, carente de cualquier base científica. Como podemos ver en estudios científicos, su eficacia es completamente nula (o, al menos, es tan eficaz como lo puede ser cualquier otro placebo). Nada mejor que esta cita para demostrar lo ridículo que es:

"Curiosamente, el agua que se ofrece como tratamiento no recuerda las vejigas en que se guardó, ni las sustancias químicas con cuyas moléculas estuvo en contacto, o los otros contenidos de las alcantarillas en las que estuvo, o la radiación cósmica cuyas ráfagas la atravesaron" - Singh, S., & Ernst, E

¿Te parece disparatado? Pues más extraño aún te parecerá otra de las afirmaciones de la homeopatía: Lo similar se cura con lo similar. Es decir, si alguien padece los síntomas de una determinada sustancia tóxica, el elemento que se debe introducir el agua para formar en el remedio homeopático debe de ser el mismo o similar. Por supuesto, esta afirmación también carece de cualquier prueba científica.

Durante largos años se ha especulado sobre su posible eficacia, pero una vez tras otra se acaba demostrando que ninguna prueba la avala. Por ejemplo, en el siguiente vídeo podremos ver el famoso caso Benveniste:



El creador de la homeopatía fue Samuel Hahnemann, quien, en el año 1810, publicó un libro llamado "Organon del arte de curar", la base de la homeopatía. A día de hoy, sus teorías han sido refutadas cientos de veces y la comunidad científica las ha tachado de pseudocientíficas. Sin embargo, en cualquier lugar podréis encontrar una clínica homeopática.

Lo peor de la homeopatía es que miles de timadores están ganando dinero mediante engaños. Y, peor aún, muchísimas personas desesperadas dan la espalda a la medicina oficial y prefieren someterse a tratamientos homeopáticos, lo cual puede llegar a provocar la muerte. Cuando una enfermedad es tratada con homeopatía en vez de verdadera medicina científica, las vidas de los pacientes están en peligro y pueden llegar a morir o empeorar gravemente, como podemos ver en esta desoladora recopilación de personas que han muerto por confiar en los timadores homeopáticos y no hacer caso a la ciencia.

¿Pero por qué hoy estoy hablando sobre la homeopatía? La razón es muy triste: Hace unos días, la universidad de Zaragoza puso en marcha, junto con una empresa homeopática, una cátedra para impartir y divulgar la homeopatía. Por supuesto, esta es una noticia vergonzosa para toda la comunidad de médicos, científicos y para cualquiera con algo de sentido común.

Dicho esto, os copio aquí el manifiesto-iniciativa que ha puesto en marcha el blog "La ciencia y sus demonios", el cual ya está siendo extendido por toda la blogosfera.

Manifiesto por una universidad libre de pseudociencia

Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:

La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.

La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.

No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.

En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.

Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.

Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.

Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.

En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.

Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.

Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.

Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.

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Para firmar el documento, podéis hacerlo en el siguiente enlace, simplemente tenéis que introducir un nombre y vuestro e-mail, nada más. Yo ya lo he hecho.
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Curiosidades que desconoces sobre Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós fue uno de los más importantes novelistas del realismo, y uno de los mayores representantes de la literatura española del siglo XIX. Autor de grandes novelas y de sus famosos episodios nacionales, este escritor se ha ganado un puesto asegurado en la literatura. Hoy, veremos algunas de las anécdotas más interesantes de su vida:

- Desde pequeño, Galdós ya se fue instruyendo en el conocimiento de la historia: Su padre, que era coronel del ejército, solía contarle historias y batallas de la Guerra de la Independencia. Su madre, (que, por cierto, era hija de un secretario de la Inquisición), también avivaba su imaginación como podía. Su ingreso en un colegio bastante avanzado en materia educativa (Colegio de San Agustín) hizo el resto para formar el precoz intelecto de este escritor.

- Sin embargo, su primera afición no fue la escritura, sino el dibujo. Le encantaba pintar con carboncillo y retratar personajes y paisajes, por lo que se matriculó en la carrera de "Bellas Artes". Sin embargo, la escritura también se le presentó como afición muy tempranamente, y en seguida empezó a colaborar en periódicos con algunas poesías, cuentos cortos...

- Uno de sus objetivos de la juventud fue estudiar la carrera de Derecho. Así que se fue a Madrid a estudiar. Sin embargo, allí se fomentó más su faceta como escritor que como estudiante de derecho: Iba a teatros, se relacionaba con escritores famosos, estudiaba filosofía... De hecho, en numerosas ocasiones hizo novillos para escaparse de sus aburridas clases e irse a desarrollar su verdadera pasión, la escritura.

- Mientras está en Madrid, Galdós presencia un hecho que marcó fuertemente su pensamiento: La Noche de San Daniel. Este acontecimiento fue una revuelta estudiantil que enfrentó a unos universitarios y a la guardia civil y el ejército. Éstos últimos reprimieron violentamente una manifestación que los alumnos habían presentado para apoyar al rector de la universidad (el cual había tomado unas decisiones muy polémicas que no gustaron a todo el mundo). Galdós escribió sobre ello:

"Presencié, confundido con la turba estudiantil, el escandaloso motín de la noche de San Daniel —10 de abril del 65—, y en la Puerta del Sol me alcanzaron algunos linternazos de la Guardia Veterana, y en el año siguiente, el 22 de junio, memorable por la sublevación de los sargentos en el cuartel de San Gil, desde la casa de huéspedes, calle del Olivo, en que yo moraba con otros amigos, pude apreciar los tremendos lances de aquella luctuosa jornada. Los cañonazos atronaban el aire... Madrid era un inferno"

- Su personalidad tenía un rasgo muy distintivo: Era enormemente tímido. Se dice que sufría al hablar en público y siempre utilizaba el menor número de palabras posible. Siempre vestía con tonos sombríos y de forma despreocupada, para pasar desapercibido. Se cortaba el pelo todo lo posible y a menudo usaba bufandas para resguardarse del frío. También era imprescindible en su aspecto un puro o cigarro, el cual siempre llevaba consigo (de hecho, en algunas novelas suyas como "Marianela", algunos personajes siempre llevan un cigarro encima).

- Una de sus cualidades más destacadas era su capacidad para recordar con exactitud todo lo que veía (hay quien incluso cree que podría tener algún indicio de memoria eidética). Le encantaba buscar todos los detalles de cualquier papel o folleto, e incluso podía recordar capítulos enteros del Quijote sin grandes dificultades.

- Con el tiempo, Galdós empezó a traducir obras de otros grandes escritores como Balzac o Dickens, por lo que acabó dejando por completo su carrera de derecho. Su faceta literaria creció con enorme rapidez y los periódicos y revistas le pedían colaboraciones y relatos. De hecho, cuando publicó su primer libro (La fontana de oro), lo hizo con ayuda de revistas literarias con las que colaboraba habitualmente.

- Un aspecto que destaca en la personalidad de Galdós durante esta época de revoluciones y cambios ideológicos, fue su enorme respeto político. Él tenía una ideología muy clara y había participado en algunos partidos políticos (en el partido progresista de Sagasta), pero se llevaba bien con las personas que tenían un pensamiento totalmente contrario. Siempre luchó contra el fanatismo político, y creía que se podía combinar el respeto y la actividad política mediante discusiones civilizadas.

- Galdós, a pesar de tener una popularidad enorme entre el público, en los últimos años de su vida tuvo bastantes gastos y problemas económicos. Tenía bastante facilidad para endeudarse y debía recurrir a préstamos y usureros, como bien dice el escritor Ramón Pérez de Ayala en el siguiente texto:

"En una ocasión don Gabino Pérez, su editor, le quiso comprar en firme sus derechos literarios de las dos primeras series de los Episodios nacionales por quinientas mil pesetas, una fortuna entonces. Don Benito replicó: «Don Gabino, ¿vendería usted un hijo?». Y, sin embargo, don Benito no sólo no disponía jamás de un cuarto, sino que había contraído deudas enormes (...) Era cliente y vaca lechera de todos los usureros y usureras matritenses, a quienes, como se supone, había estudiado y cabalmente conocía en la propia salsa y medio típico, con todas sus tretas y sórdida voracidad. ¡Qué admirable cáncer social para un novelista!"

- Una de sus aficiones fue la de recorrer toda España en vagones de ferrocarril de tercera clase (es decir, la los pobres). Se codeaba con los pobres y se hospedaba en hostales y posadas baratos. En sus viajes, se levantaba pronto, cogía su pluma y anotaba todo lo que se le viniera a la mente. Aprovechaba también las travesías en tren para espiar las conversaciones de los viajeros y obtener así ideas para los diálogos en sus novelas.

- En sus últimos años mantuvo un estilo de vida muy cultural: Leía grandes autores de España y de otros países (Cervantes, Shakespeare, Dickens, Tolstói...), daba enormes paseos por Madrid y adquirió un gran gusto por la música. Iba a conciertos siempre que podía y, después, hacía críticas musicales de lo que había oído. Durante largos años mantuvo su pasión por la música.

- Como ya dijimos antes, tuvo una fuerte ideología política. De hecho, la ciudad de Madrid lo eligió como representante en las Cortes de 1907 y llegó a ser el dirigente de la coalición republicano-socialista. Sin embargo, acabó renegando de la vida política y se separó de su partido, alegando que "no se sentía político".

- Finalmente, Galdós acabó padeciendo de ceguera total. Perdió toda capacidad de visión. Sin embargo, sus admiradores y lectores decidieron construir una estatua en su honor, para honrar el enorme trabajo que había hecho por la literatura. Galdós, que no podía ver, pidió que le subieran a lo alto de la estatua y que le permitieran palpar la cara, para comprobar si la había retratado con exactitud. Tras hacerlo, echó a llorar en medio de todo el mundo mientras aplaudía el enorme trabajo que le habían dedicado. Todo el mundo se sumó a su emoción en medio de aplausos y llantos, mientras que el escritor seguía tocando la cara de la estatua.

- También cabe destacar que intentaron darle el Nobel de literatura en 1912. Su candidatura era muy firme y había muchos que lo apoyaban, pero ocurrió un hecho detestable: Sus enemigos políticos, que no querían que Galdós tuviera éxito, promovieron campañas para disuadir al comité del premio Nobel de que le dieran el premio. Por desgracia, lo consiguieron, y Galdós no consiguió recibir ese galardón que habría coronado perfectamente su carrera.

- En el día el 4 de enero de 1920, murió en su casa, en la calle Hilarión Eslava de Madrid. Se dice que, mientras se estaba muriendo en su cama, llamó al doctor Centeno, uno de los personajes ficticios que él había creado. Más de 20.000 madrileños lo acompañaron en su entierro, en un enorme acontecimiento multitudinario.

Fuentes

Benito Pérez Galdós - Wikipedia
Benito Pérez Galdós - La Rosa de los Vientos (programa de radio)
El punto sobre el premio Nobel me lo dijo @gatofante mediante Twitter. ¡Gracias!
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Paradojas matemáticas (2ª parte) La paradoja de los cuatro hijos

Continuando con nuestra guerra contra la intuición, hoy veremos una paradoja que se presenta muy frecuentemente en la vida diaria, la paradoja de los cuatro hijos. Como dije en anteriores entradas, la lógica matemática nos dará la solución, por muy improbable que sea en un principio. Dicho esto, comencemos con el problema de hoy:

Un día, un joven matrimonio decidió tener hijos. El marido, muy previsor, empezó a echar cuentas y le preguntó a su esposa:

"Querida, ¿cuántos hijos vamos a tener?"

Su esposa, que lo tenía bastante claro, le respondió que quería tener exactamente cuatro vástagos. Su esposo se mostró de acuerdo y empezaron a preparar las habitaciones necesarias para ellos. En ese momento, cuando estaban construyendo una casa lo suficientemente grande para sus cuatro hijos, surgió una nueva duda:

"¿Y qué vamos a tener, niños o niñas? ¿Serán todos del mismo sexo?"

La pareja se puso a reflexionar sobre este nuevo problema: Evidentemente, no había forma humana de saber con exactitud el género de sus futuros hijos, pero podían hacer alguna aproximación sobre la cantidad de niños o niñas que tendrían. La primera conclusión que sacaron fue que lo más extraño sería que los cuatro hijos fueran todos del mismo sexo. Seguramente, de los cuatro tendría que salir alguno diferente.

Pero, ¿cuál sería la cifra más aproximada? ¿Cuántas chicas y chicos era más probable que tuvieran? Su conclusión fue bastante intuitiva: Lo más probable es que tuvieran dos niños y dos niñas, es decir, la mitad. El padre estaba convencido de su decisión. Al fin y al cabo, la posibilidad de que su hijo fuera chico o chica era de un 50%, por lo que estaba claro que debían de tener la mitad de un género y la otra mitad de otro.

Sería como lanzar una moneda: Cada hijo podría ser niño o niña (1/2 de probabilidades), así que al final lo más probable sería que, de los cuatro, hubiera dos niñas y dos niños, cumpliéndose así la probabilidad planteada.

¿Estaba en lo correcto? La madre empezó a dudar, pero la lógica que su esposo proponía era aplastante. ¿Tendrían entonces dos niños y dos niñas? ¿O algo estaba fallando en su razonamiento? Y, en caso de que fallara, ¿cuál sería la cifra más probable de chicos y chicas que tendría el matrimonio?



Como ya habréis supuesto, el marido estaba cometiendo un grave error. Antes de seguir, para ver mejor la situación y aclararlo todo, vamos a realizar un esquema en el que se pueden ver todas las combinaciones posibles a la hora de tener cuatro hijos. Las niñas las representaremos con una M (de mujer) y a los niños con una H (de hombre):

M-M-M-M
M-M-M-H
M-M-H-M
M-M-H-H
M-H-M-M
M-H-M-H
M-H-H-M
M-H-H-H
H-M-M-M
H-M-M-H
H-M-H-M
H-M-H-H
H-H-M-M
H-H-M-H
H-H-H-M
H-H-H-H

Esta aclaradora tabla da como resultado un total de 16 diferentes combinaciones. Ahora, para demostrar la falsedad del enunciado del marido, basta con contar las posibilidades.

En primer lugar, vemos que la posibilidad de que los cuatro hijos sean del mismo sexo es de 2/16 (es decir, sólo tienen un 12'5% de posibilidades). Por lo tanto, su primera premisa era correcta.

Sin embargo, la propuesta principal de la pareja falla estrepitosamente. Vamos a contar las veces que se repite una combinación de dos chicas y dos chicos. Como resultado, obtendremos 6/16, es decir, sólo hay un 37'5% de posibilidades de tener una pareja de cada sexo, mientras que nuestra intuición decía que esto era lo más probable.

Entonces, ¿qué es lo más normal en un matrimonio con cuatro hijos? Aunque resulte difícil de creer, si contamos las opciones en la tabla obtendremos como resultado que las posibilidades de tener un hijo de un sexo y otros tres de diferentes sexo (es decir, un niño y tres niñas, o una niña y tres niños) es lo más normal, ya que obtenemos 8/16, es decir, un 50% de probabilidades.

Resumiendo, esta sencilla tabla demuestra que la mitad de los matrimonios con cuatro vástagos tendrán un hijo y tres niñas o una hija y tres niños. De nuevo, nuestra primera impresión ha fallado.

Por supuesto, también podemos demostrar esta paradoja de forma experimental, usando para ello una moneda. Imaginemos que si sale cara, tenemos un chico, y si sale cruz una chica. Tras lanzar la moneda cuatro veces seguidas durante varias rondas, acabaremos viendo que lo más habitual es que ocurra lo que hemos predicho aquí, mediante las matemáticas.

Esta curiosa paradoja que tantas veces se nos presenta en nuestro día a día fue propuesta por Martin Gardner en 1959, cuando publicó un problema similar en la revista Scientific American. Esta paradoja tiene distintas variantes, pero todas ellas se pueden resolver fácilmente mediante el método propuesto en este post, que aclarará cualquier fallo en nuestra forma de razonar.

PD: Esta entrada es mi segunda participación al VII Carnaval de Matemáticas, iniciativa que en esta ocasión organiza el blog "El máquina de Turing".

Fuentes

¡Ajá! Paradojas que hacen pensar - Martin Gardner
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Paradojas matemáticas (1ª parte) La paradoja de Monty Hall

Comenzamos nuestra serie sobre paradojas matemáticas con una especialmente sorprendente, la paradoja de Monty Hall. Este problema está inspirado en un concurso de televisión llamado Let's Make a Deal y presentado por Monty Hall (de ahí el nombre de la paradoja).

El concurso se basaba en los siguiente: Un concursante se sitúa frente a tres puertas cerradas. Detrás de una de estas puertas hay un coche, y detrás de las otras hay dos cabras (véase la primera imagen). Evidentemente, el objetivo del concursante es adivinar en cuál de ellas está el coche escondido, sin tener ninguna pista disponible.

Imaginemos que nosotros somos el concursante en cuestión. Como es lógico, este primer paso es puro azar, ya que no podemos adivinar de ninguna manera lo que hay detrás. Sea como sea, debemos elegir qué puerta queremos escoger, basándonos únicamente en la intuición. Una vez hayamos elegido, el presentador (que sabe lo que se esconde detrás de cada puerta) nos interrumpe y nos ofrece una ayuda un tanto extraña: Abre una de las puertas que están ocupadas por cabras, por lo que nos descarta una opción.

De esta forma, al concursante se le presenta la siguiente situación: De tres puertas, una de las ocupadas por una cabra está abierta y descartada, por lo que queda una ocupada por el coche y otra ocupada por la cabra restante. Pero, como recordaréis, antes de que el presentador descartara a una de las cabras, nosotros ya habíamos elegido una opción.

Ahora bien, después de ver esta acción por parte del presentador, se nos da la posibilidad de nuevo de cambiar nuestra elección: ¿Debemos mantener nuestra primera opinión o cambiamos a la otra puerta restante? ¿Hay alguna diferencia? ¿O da lo mismo que hagamos una cosa u otra? Si os sirve como apoyo para resolver el problema, aquí tenéis un resumen del enunciado en unas pocas líneas, hecho por Craig F. Whitaker:
Supón que estás en un concurso, y se te ofrece escoger entre tres puertas: detrás de una de ellas hay un coche, y detrás de las otras, cabras. Escoges una puerta, digamos la nº1, y el presentador, que sabe lo que hay detrás de las puertas, abre otra, digamos la nº3, que contiene una cabra. Entonces te pregunta: "¿No prefieres escoger la nº2?". ¿Es mejor para ti cambiar tu elección?


¿Has decidido ya qué es mejor? Bien, seguramente la intuición os habrá sugerido a muchos que da lo mismo que cambiemos de posición o que mantengamos la inicial, seguramente esto no influirá en el resultado final... Pero es un razonamiento completamente erróneo. Lo cierto es que nuestra decisión sí influye (y mucho más de lo que parece), ya que ganar el coche es mucho más probable si cambiamos de puerta ¿Cómo podemos demostrarlo? Basta con aplicar un poco de probabilidad.

Cuando en nuestra primera elección escogimos entre una de las tres puertas, la probabilidad de llegar al coche era de 1/3. O, dicho de otra forma, tenías 2/3 de probabilidad de escoger una puerta en la que se escondiera una de las cabras. Entonces, llega el presentador y abre una de las puertas en las que está encerrada una cabra.

Y aquí llega el problema: ¿Qué es lo primero que dicta nuestra intuición? Seguramente nos dirá que ahora hay un 50% de probabilidad de que el coche se esconda en nuestra puerta y otro 50% de que se esconda en la que no hemos elegido, por lo que no importa nuestra decisión. Sin embargo, este argumento está completamente equivocado. Esto es así porque nuestra primera decisión influyó en la acción del presentador. Vamos a explicarlo de forma más sencilla con matemáticas:

-- Si en nuestra primera elección escogemos la puerta del coche (1/3 de probabilidades), al cambiar nosotros de puerta en el segundo paso habremos perdido, ya que el presentador siempre elimina una cabra. Es decir, al cambiar de puerta tras la acción del presentador tenemos una posibilidad de perder sobre tres.

-- Si en nuestra primera elección escogemos la puerta de una cabra (2/3 de probabilidades), al cambiar nosotros de puerta en el segundo paso habremos ganado, ya que el presentador siempre elimina una cabra. Es decir, al cambiar de puerta tras la acción del presentador tenemos dos posibilidades de ganar sobre tres.

¿Qué pasaría si en vez de cambiar de puerta nos quedamos con nuestra puerta original? Comprobémoslo de la misma forma que antes:

-- Si en nuestra primera elección escogemos la puerta del coche (1/3 de probabilidades), al quedarnos en la misma puerta en el segundo paso habremos ganado, ya que el presentador siempre elimina una cabra. Es decir, al quedarnos en la misma puerta tras la acción del presentador tenemos una posibilidad de ganar sobre tres.

-- Si en nuestra primera elección escogemos la puerta de una cabra (2/3 de probabilidades), al quedarnos en la misma puerta en el segundo paso habremos perdido, ya que el presentador siempre elimina una cabra. Es decir, al cambiar de puerta tras la acción del presentador tenemos dos posibilidades de perder sobre tres.

En resumen: Si cambiamos de puerta tras la revelación del presentador, tendremos un 66% de posibilidades de ganar (2/3=0'66, es decir, 66%), mientras que si mantenemos nuestra puerta inicial sólo tendremos un 33% de posibilidades de ganar (1/3=0'33, es decir, 33%). Esta diferencia es más que suficiente para determinar que lo mejor que podemos hacer cuando se nos ofrezca la posibilidad de cambiar es elegir la otra puerta.

Y, si las matemáticas no han sido suficientes y os habéis quedado con ganas de más demostraciones, en este enlace tenéis un interesante juego que recrea el concurso y que os ayudará a ver cómo se cumple esta paradoja. Probad y probad todas las veces que queráis, apuntad vuestros resultados si os parece bien, y veréis cómo se cumple con una precisión pasmosa las matemáticas de este problema.

PD: Esta entrada es mi primera participación al VII Carnaval de Matemáticas, iniciativa que en esta ocasión organiza el blog "El máquina de Turing".

Fuentes

Problema de Monty Hall - Wikipedia
1ª imagen
2ª imagen: Es de diseño propio, aunque realizada a partir de ésta y ésta.
3ª imagen
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