Animales que ya no podemos ver (10ª parte) El Babakotia radofilai

El animal que veremos hoy, el Babakotia radofilai, fue un animal muy curioso y de gran valor para los científicos, ya que ayudó enormemente a establecer similitudes entre la extinta familia de los lemures perezosos (familia a la que pertenecía esta especie) y el actual lémur Indri. Hay que evitar confundir la familia de los perezosos con la del los lemures perezosos, ya que pese al nombre y la apariencia similares no son parientes cercanos.

El nombre de "Babakotia radofilai" (no tiene nombre común, se le reconoce directamente con el científico) proviene de la calificación que solía recibir el indri (un pariente cercano y parecido a este animal), babakoto. Se adaptó el nombre a Babakotia y además se incluyo un segundo nombre en honor a uno de los descubridores de la especie, Jean Radofilao. Según se cree, este animal vivió durante buena parte del Holoceno (la época que comprende los últimos 11.784 años) hasta aproximadamente el 3000 a.C (esta fecha no se sabe con seguridad, lo explicaremos más adelante). También hay que destacar que era una especie endémica de Madagascar, una isla cuya fauna es especialmente extravagante y diferente al resto del mundo.

Era un animal de tamaño medio dentro de la familia de los lémures perezosos. Esta familia en general era de una longitud un poco mayor a la de los lémures actuales, por lo que el Babakotia radofilai mediría aproximadamente un metro de longitud y pesaba entre 16 y 20 kilogramos.

Como hemos comentado antes, esta especie no tiene nada que ver con los perezosos, pero al mismo tiempo tienen muchos caracteres similares (como ya expliqué en una ocasión, se trata de un ejemplo de evolución convergente, suceso en el que dos animales diferentes desarrollan rasgos similares al vivir en medios parecidos). Tenían unos antebrazos muy largos, unos dedos curvados y unas articulaciones muy flexibles. Este último punto destaca especialmente, ya que gozaba de gran movilidad en las caderas, la columna vertebral y las muñecas.

El cráneo de este animal es muy similar al del resto de los lemures perezosos, aunque era algo más ligero y menos robusto que el de las otras especies. Las órbitas oculares eran bastante pequeñas en relación al resto del cuerpo, por lo que lo más probable es que padeciera de una agudeza visual muy baja.

Una de las características que presentaba su comportamiento es que tendían a colgarse de los árboles tal como muestra la primera imagen de este artículo. No se tienen pruebas de que saltara de árbol en árbol como hacen otros animales parecidos, pero sí que existen indicios de que sabía trepar y colgarse de los árboles: Dedos ideales para agarrarse (largos y curvados), unos pies más pequeños (ideales para trepar de forma vertical), sus patas anteriores eran notablemente más grandes que las posteriores, y la ya mencionada flexibilidad en todo su cuerpo, desde las muñecas hasta la columna vertebral. Aunque, como demuestran los estudios más recientes, eran unos animales muy lentos a la hora de trepar y hacían diversas adaptaciones en sus movimientos para subir a los granes árboles.

También, gracias a los fósiles encontrados, se ha podido estudiar con detalle la dentadura del Babakotia radofilai. Se sabe que en total tenía 30 dientes, de los cuales son especialmente interesantes los molares y premolares, ya que eran más alargados que la de sus especies cercanas y, además, poseían una especie de crestas muy cortantes en la parte superior y esmalte redondeado en el resto del diente.

Gracias a esta información sobre la dentadura se puedo concluir que era un animal folívoro. Esto quiere decir que se alimentaba principalmente de las hojas de los árboles. Evidentemente, era una alimentación bastante pobre y poco nutritiva, por lo que también solía complementarlo con otro tipo de alimentos vegetales (pero nunca carne, ya que era herbívoro) como podrían ser las raíces duras o la fruta. Parece que los dientes surgían a edad muy temprana, ya que el destete de las crías mejoraba las posibilidades de supervivencia cuando llegara la temporada seca.

Respecto a su extinción, es el punto con más confusión sobre este animal. No se conocen las causas con seguridad, y además se cree que todavía hay fósiles sin descubrir y que pueden llevar a confusiones sobre su desaparición. Las teorías de los biólogos apuntan a que este animal se extinguió con la llegada del hombre a Madagascar en el siglo IV d.C.

Sin embargo, las teorías no cuadran con los hallazgos encontrados, ya que el fósil más reciente encontrado data de entre el 3100 y el 2800 a.C. ¡Más de tres mil años antes de la llegada del hombre! Este es el interrogante que se plantea: ¿Se extinguió por culpa del hombre y simplemente no hemos encontrado los suficientes fósiles? ¿O por el contrario su extinción fue por causas naturales y cuando el ser humano llegó a Madagascar ya no estaba allí?

Cualquiera de las dos podría ser cierta. Por ahora, los únicos lugares en los que se han encontrado fósiles coinciden con su hábitat: El norte y noroeste de Madagascar (como podemos ver en la imagen de la izquierda). En esas zonas hay bosques muy densos y son un lugar idóneo para la vida, y sobre todo para un animal tan relacionado con los árboles como era el extinto Babakotia radofilai.

Fuentes

Babakotia radofilai - Wikipedia
Babakotia - Wikipedia (English)
1ª imagen
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3ª imagen
4ª imagen

7 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Siempre que veo a un perezoso me de la imagen de la vulnerabilidad, como de un animal al borde de la extición, aunque supongo que su ritmo de vida y su aparente inmovilidad le sirve para sobrevivir.

Marcos Callau dijo...

Muy intersante (como siempre). Lo primero que he pensado cuandop lo he visto ha sido en un perezoso y después un chimpancé. Curioso animal.

Alejandro dijo...

Hombre, por fin, aparentemente un caso de extinción natural sin que el hombre (supuestamente civilizado) haya tenido algo que ver. Si eran trogloditas pues mira, aún es perdonable y era caza para sobrevivir. Lo triste es cuando es por contaminación, caza furtiva, hacerse abrigos, etc...
Digamos que posiblemente se ha extinguido por causa naturales o "la ley de la selva".

Son muy raros estos animales (tipo perezoso), siempre avanzando tan lentamente, como si fuesen monos que prefiriesen reflexionar encima del árbol en vez de bajar y ponerse a dos patas y usar su inteligencia en algo práctico como evolucionar!

Saludos!

Yunni dijo...

A esos "Darwinistas sociales" que simplifican excesivamente la evolución a su favor (con su ley del más fuerte social), siempre les saco como ejemplo a los perezosos: "¿Como pudo una especie aparentemente tan debil y perezosa sobrevir hasta hoy? Anda estudia mejor a Darwin (les digo a ellos, no a ti, ¡ah! Cendrero), si acaso lee alguno de sus libros y deja de repetir frases nazis sin sentido" Un saludo Cendrero y gracias por tus articulos y llevar tan bien tu blog.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

@Pepe: Respecto a los perezosos, tengo entendido que hay seis especies diferentes, de las cuales solamente dos están en peligro de extinción. Las otras cuatro gozan de un perfecto estado, no existen riesgos por ahora. Lo pongo de forma detallada: 1 en peligro muy crítico, otra en peligro de extinción, pero de forma menos grave y otros cuatro que van marchando perfectamente (1, 2, 3, 4).

@Marcos: Cierto, también se parece a un chimpancé, sobre todo por la forma de las manos. A los perezosos se parece más, por la ya mencionada evolución convergente, pero mirando una foto de un perezoso y la de este enseguida empiezas a notar diferencias. Muchas gracias por el comentario, me alegro de que te gustara el animal.

@Alejandro: Bueno, bueno, por ahora dejémoslo en que sus causas son naturales "por el momento". Algunos expertos están convencidos de que esta extinción debió de tener una causa importante, como podría ser la llegada del hombre a Madagascar. Pero como se dice en el artículo, la única prueba que tenemos declara al hombre inocente. Esperemos que sea así.

El comportamiento de los perezosos es fascinante, es algo tan poco común que no puedes evitar sorprenderte al verlo. También podemos aplicar tu descripción y llamarlos "filósofos" en vez de perezosos ;) Seguro que no les importa.

@Yunni: Cualquier teoría científica que se entienda de forma incorrecta o "a medias" acaba trayendo problemas. La evolución es algo que, si se estudia mal, puede llevar a bastantes errores importantes. Muchas gracias por el comentario, me alegro de que te guste el blog :)

Gracias a todos.

Alive dijo...

Al final nos quedamos con la duda de si fue por causas naturales o por la llegada del hombre, aunque las pruebas parecen apuntar a lo primero.
Bueno, a ver si se encuentran más fósiles.

Saludoss.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

@Alive: Pues eso parece, a falta de más pruebas no se puede asegurar nada, sólo especular. El problema es que, aunque las pruebas apunten a la primera opción, ¿qué podría haberlos hecho desaparecer? ¿cuál fue la causa de su muerte? Parecería más lógico que hubiera sido con los humanos, pero los fósiles no están de acuerdo... Quizás algún día lo sepamos.

Saludos y gracias por pasar por aquí.

 

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