Animales que ya no podemos ver (4ª parte) El Gliptodonte

Continuamos nuestra serie sobre animales extintos, esta vez con uno realmente parecido al armadillo actual, pero en versión "gigante". Se trata del gliptodonte, animal que ocupó durante siglos toda América, primero el Sur y luego el Norte. Para que os hagáis una idea de su tamaño, normalmente se le relaciona con los coches Volkswagen Escarabajo (aquí una imagen), porque, según los expertos, su forma y tamaño eran realmente parecidos.

El gliptodonte, de nombre científico Glyptodon clavipes, vivió hace millones de años, durante la época del Pleistoceno (para ser más concretos, se cree que apareció hace unos 2'5 millones de años). El hombre llegó a tener contacto con este animal, llegando incluso a cazarlo para diversos fines (aunque, como explicaremos más adelante, no fue la causa principal de su extinción).

El gliptodonte era un animal bastante grande y pesado. De media, un gliptodonte adulto medía 3 metros y pesaba la enorme cifra de 1'4 toneladas. Volviendo al ejemplo anterior, repito que la mejor forma de verlo es imaginarse a un armadillo con el tamaño de un Volkswagen Escarabajo (e incluso de mayor peso). Lógicamente, estas medidas lo dotaban también de una gran lentitud, defecto que era aprovechado por sus depredadores.

Entonces, ¿a qué defensa recurrían para suplir su lentitud? ¿Cómo se defendía de sus cazadores? Como ya habréis intuido, la respuesta es su enorme y resistente caparazón.


Sin duda alguna, esta característica es la más interesante del gliptodonte. Su caparazón estaba formado por 1000 placas óseas de 2'5 centímetros de grosor. Con esta protección de lujo, el gliptodonte estaba protegido como si fuera una tortuga. Pero que no os confunda la comparación con este animal, porque a diferencia de las tortugas, el gliptodonte no podía esconder la cabeza dentro de su caparazón. En lugar de ello, tenían otra capa ósea diferente en lo alto de su cabeza (esto lo podéis ver perfectamente en la primera imagen que ilustra el artículo).

Y también la cola estaba protegida. A menudo este animal presentaba una serie de anillo óseos que protegían que rodeaban de forma horizontal toda la cola. Por supuesto, todas estas estructuras óseas externas necesitan un gran soporte. Entre otras cosas, tenían unas sólidas vertebras fuertemente unidas entre sí; unas extremidades cortas pero muy sólidas y gruesas; y unos fuertes hombros que sostenían bien el peso del caparazón.

La dureza y resistencia de este caparazón fue aprovechada por nuestros antepasados, que cazaban a este animal no sólo por su carne. Efectivamente, los humanos usaban el caparazón como refugio. Una buena prueba de su resistencia son los numerosos restos en un magnífico estado que hemos encontrado, como el que veis a vuestra derecha.

Pero el cuerpo de este animal también tiene algún misterio. La gran incógnita que presenta es una especie de duros músculos entrelazados situados en el orificio nasal. Lo primero que se puede pensar al ver esto es que tenía una trompa, como los elefantes. Pero hay un fallo en esa teoría, ya que todos los animales que presentan trompas tienen una especie de huesos en la cabeza ausentes en el gliptodonte.

En respuesta a esa fallida teoría, se cree que estos músculos ayudaban a la mandíbula inferior, la cual era muy pesada, a masticar la hierba y los tallo fibrosos. Y hablando de comida, si hay algo seguro es que era un animal hervíboro, cuya alimentación se basaba en pastar en verdes praderas o cerca de los ríos, donde también tenía vegetales de sobra.

Pasemos ahora al tema de la extinción ¿Cuándo se extinguió esta especie? ¿Por qué? Por dar una fecha, podemos decir que este animal se extinguió aproximadamente hace entre 10.000 y 8.500 años.

Los hombres, como se puede ver en la representación artística de la izquierda, cazaban este animal para diversos propósitos, tanto para la alimentación como para el objetivo anteriormente comentado de conseguir un buen refugio a base de la concha. Pero ésta no fue la principal causa de su extinción, era una caza moderada.

El verdadero motivo de la extinción, al igual que el animal que vimos en el anterior artículo, fue la inadaptación a la nueva época que estaba entrando. En esa época el Pleistoceno estaba tocando su fin y comenzaba el Holoceno. El clima estaba empezando a cambiar por completo, y muchos animales, como el caso de hoy, no pudieron adaptarse y desaparecieron.

Fuentes e imágenes

Glyptodon - Wikipedia
Glyptodon - Wikipedia (English)
1ª imagen
2ª imagen
3ª imagen
4ª imagen

12 comentarios:

Dani dijo...

Esta serie está quedando genial. Me sorprende lo relativamente reciente de las desapariciones de estos animales.

Gracias, de nuevo, por ilustrarnos tanto con esta sección. Si algún día acabamos en "saber y Ganar" o en "quién quiere ser millonario", y aparece algo sobre animales desaparecidos, hacemos saltar la banca.

Alive dijo...

Otro animal que desapareció por la evolución, aunque yo diría que evolucionó y fue reemplazado por el armadillo actual.

PD: Buen artículo, este animal le desconocía en completo.

Saludoss.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

@Dani: Exacto, si lo reflexionamos estos animales que nos parecen tan "lejanos" han vivido relativamente hace bien poco. Sólo hay que compararlo con la inmensidad temporal que hay en la historia de nuestro universo para darse cuenta de lo cercanos que son (de hecho, creo que en un episodio de Cosmos Carl Sagan hacía una comparación del tiempo que se estima que tiene el universo y del tiempo que tiene la vida; los resultados te dejan asombrado)

Muchas gracias por tus palabras, si alguno gana el "Quién quiere ser millonario" me tiene que invitar a unas tapas ;) Es broma eeh :P

@Alive: Muchas gracias a ti también, me alegro muchísimo de que os vaya gustando esta serie.

Por ahora llevamos 2 animales eliminados por el hombre y otros dos por la propia evolución. Ya veré que cojo para el próximo artículo, quizás uno eliminado pro el hombre, para variar un poco. Os espero a todos ;)

Saludos y gracias por comentar.

Antonio L. dijo...

Buenas Cendrero. Interesantísimo artículo. De nuevo la teoría de Darwin en acción, parece ser que tanta protección resultó ser incompatible con su extremada lentitud. Quizás la nueva época exigía la rapidez como requisito indispensable para sobrevivir.

Confieso que desconocía su existencia, estoy aprendiendo mucho con tu blog.

¡¡Saludos!!

Marcos Callau dijo...

¡Qué majo!. Los armadillos de hoy en día me hacen mucha gracia pero ver uno tan gigante debía ser impresionante. Una pena que no se adaptara a las nuevas condiciones atmosféricas.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

¡Hola a todos, gracias por los comentarios!

@Antonio: Exacto, es adaptarse o morir. Sólo los más fuertes sobreviven en una época de cambios, el mundo estaba cambiando.

Más que nada, la nueva época supuso un gran cambio climático, suceso que por unas causas o por otras resultó ser fulminante para una gran cantidad de animales, como el de hoy o el del otro día, el rinoceronte lanudo.

@Marcos: La verdad es que es un animal gracioso, a mí también me gusta. Ojalá no sufra el mismo destino que su antecesor. De todas formas, cuando hablamos de animales que se han extinguido por la evolución misma no hay que preocuparse, eso es lo natural y lógico. El problema es que nosotros aceleremos ese proceso.

Alejandro dijo...

Yo, también estoy de acuerdo con los demás, es una "serie" muy interesante bastante enriquecedora para curiosos e interesados en la materia! Lo que es triste es que al alcance popular casi siempre se conocen antes los depredadores y los temibles carnívoros que criaturas excepcionales como esta!

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Hola Alejandro, muchas gracias por tus palabras sobre la serie, es un placer que te guste. Como dices, muchas veces se ignoran estos animales tan interesantes y llenos de curiosidades, y sólo se tienen en cuenta los típicos dinosaurios o los mamuts... Voy a intentar poner en esta serie animales que no sean muy parecidos o conocidos, para darle variedad.

Gracias por pasarte por aquí ;)

gargola dijo...

Magnífico, como siempre. Gracias a esta sección me volví a ver caminando entre dinosaurios la otra noche, por vigésimo novena vez.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Muchas gracias gargola, me alegro muchísimo de que te guste. Es un placer tenerte por aquí. Y cuidado con los dinosaurios, que algunos tienen hambre ;)

lucho dijo...

Hola, excelente el blog, muy interesante, nunca pensé leer sobre ciencia y Queen en un mismo lugar!
Con respecto a los gliptodontes te cuento que soy de Rosario, Argentina y se ve que acá estuvo lleno de estos bichos, ya que dos por tres, cuando se hace una excavación para construir algo encuentran alguno enterito. Es más hay tantos que el museo de Ciencia Naturales tiene para repartir.
Muy interesante todo sigue así. Saludos!

Gerardo Martinez dijo...

Desde chico me gusto la paleontologia,en una laguna de Rolón la pampa,encontré una caparazón completa de Gliptodonte,como era chico no sabia como manejarme,me llevé la cola,completa y la tuve muchos años hasta que un día desapareció,me dijeron quien la tiene,el resto que estaba estampada de costado en una piedra blanca la destruyeron cuando usaron la piedra para empedrar las calles,hace unos días fui de paseo y encontré restos fosilizados de gliptodontes,les saque fotos y los deje en el lugar,en el lugar que se encontraba la caparazón grande encontré una caparazón chiquita dada vuelta,las fotos están en mi face........

 

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