Animales que ya no podemos ver (5ª parte) El Alca Gigante

No, el animal que estáis viendo a vuestra derecha no es un pingüino, que por suerte aún no se ha extinguido. De hecho, el animal del que vamos a hablar hoy ni siquiera pertenece a la misma familia que los pingüinos, aunque se parezcan bastante. Estamos hablando del Alca gigante, un animal que habitó principalmente las costas del Océano Atlántico, desde Florida Y Groenlandia hasta Marruecos y Europa Occidental, pasando por zonas como Islandia o Escandinavia. Este animal, eliminado por el hombre, representa una triste y larga historia de persecución, tanto por su carne como por su piel.

Pero empecemos por el principio, no adelantemos hechos. Sobre el Alca gigante, de nombre científico Pinguinus impennis, tenemos constancia de que coexistió con los Neanderthales y que era cazado por ellos hace ya más de 100.000 años. También tenemos pinturas rupestres en España, que datan de aproximadamente 35000 años. Por tanto, podemos decir que este animal ha tenido una estrecha relación con nuestra especie desde sus inicios.

El Alca gigante tenía de 75 a 85 centímetros de altura (pudiendo llegar al metro), y pesaba unos 5 kilos. Como podemos ver en las ilustraciones, su vientre era de color blanco y su espalda de color negro. El pico, también negro, era pesado y muy robusto, con surcos grabados en la superficie; solía medir 11 centímetros; y estaba un poco inclinado hacia abajo. Durante la temporada de apareamiento, desarrollaba una mancha blanca bajo los ojos, que desaparecía al acabar la temporada. Los machos y las hembras eran muy similares en el plumaje, pero había diferencias en la altura y el peso.

Respecto a las alas, medían unos 15 centímetros y no le permitían volar, era un ave no voladora. Sin embargo, en vez de volar, este animal era un magnífico buceador, técnica que usaba para cazar peces. Sus pies y zarpas (de color negro), le servían de gran utilidad para esta tarea, en la que eran los principales impulsores. Pero, a pesar de ser ágil y habilidoso bajo el agua, era muy patoso y lento en tierra, defecto que lo convirtió en una presa fácil para todos sus cazadores.

Después de todas estas descripciones, os resultará imposible relacionarlo con el pingüino que todos conocemos ¿verdad? Pues, aunque cueste creerlo, de forma biológica no están relacionados, ni siquiera en la familia (el animal de hoy pertenece a la familia Alcidae, mientras que el pingüino pertenece a la familia Spheniscidae). Entonces, ¿cómo se explican las similitudes? Se debe a un fenómeno que se llama Convergencia evolutiva. Básicamente, este fenómeno viene a significar lo siguiente: Si dos especies lejanas biológicamente hablando se desarrollan en un medio similar, empezarán a desarrollar características semejantes. Entonces, como los pingüinos viven en las zonas frías del hemisferio Sur y el alca gigante vivió en las zonas frías del hemisferio Norte, desarrollaron unas adaptaciones al medio muy similares. De ahí vienen todos los parecidos.

Pero su relación con el pingüino no acaba ahí. Aunque parezca mentira, el nombre de pingüino era al principio el nombre del alca gigante. Lo explico más detalladamente para no liarnos: Originalmente, el único ave que se reconocía como "Pingüino" era el alca gigante. Entonces, cuando los marineros del Sur y el Antártico descubrieron la semejanza del "pingüino" original con las del Spheniscidae (entonces llamado "pájaro bobo") empezaron a llamar a éste último "pingüino". Cuando el Alca gigante se extinguió, el pingüino que conocemos hoy pasó a acaparar el nombre de forma oficial, dejando al pingüino "original" con el nombre de Alca gigante.

Pero dejémonos ya de comparaciones con el pingüino y pasemos a ver otros aspectos de este maravilloso animal. En el ámbito alimenticio, el alca gigante se alimentaba sobre todo de peces de un tamaño medio (es decir, de peces de un tamaño de 12-20 centímetros). Para cazarlos, el alca gigante se sumergía en el agua a gran velocidad, alcanzando grandes profundidades.

¿Y qué tenemos sobre su extinción? Como ya comenté al principio, fue su relación con los humanos, bastante amarga y espinosa. Lo fuimos eliminando poco a poco, a lo largo de los años y los siglos.

Desde la Prehistoria, su incapacidad para volar y sus apetitosos huevos y carnes lo convirtieron en una presa para una inmensa cantidad de animales. A finales del siglo XVI, se habían extinguido en Europa Occidental, estando sólo presentes en el norte de América, el Polo Norte y los extremos superiores de Europa, como Islandia o Escandinavia. Para el siglo XVIII, ya era un animal bastante raro en Europa, y para el XIX ya se había extinguido en Norteamérica. Entonces, el gran refugio de estas aves fue Islandia, en el que abundaban de una forma increíble.

Pero, sin importar su peligro de extinción cada vez mayor, empezaron a ser cazadas en Islandia en plena época de apareamiento. Y para sumarse a esta desgracia, un terremoto azotó una de las pequeñas islas en las que abundaban estas aves (para los curiosos, me refiero a la isla de Geirfuglasker). Cada vez más raros en Islandia, los últimos supervivientes se refugiaron en la Isla de Eldey.

Y entonces llegaron los coleccionistas. Al principio, este animal se cazaba con un fin justificable y justo (la alimentación moderada); luego se convirtió en algo cada vez más injusto (alimentación de un animal en peligro de extinción, y además de forma irresponsable y desconsiderada); y por último, llegó el coleccionismo de animales disecados con fines estéticos. Los ricos coleccionistas, al ver que el animal era cada vez más raro, empezaron a pagar grandes sumas de dinero con tal de conseguir un ejemplar disecado en su colección. En Dinamarca se llegaron a pagar 100 coronas simplemente por el pellejo de este animal.

En 1844, un 2 de junio, la última pareja de alcas gigantes fue asesinada por un grupo de cazadores que iban buscando la recompensa de los coleccionistas. Desde ese día, no se ha vuelto a ver a estos animales. El egoísmo humano acabó con él, llegando a matar a las últimas parejas sólo para tenerlas en una colección o exhibir sus pieles.

13 comentarios:

Dani dijo...

Qué grandes lecciones estás dando con esta serie, Cendrero, eres el Al Gore de la história de las especies desaparecidas.

Curiosísima su relación con el pingüino. Lo de la convergencia evolutiva, magistralmente simplificado, explicado y aplicado en este caso.

Y cuánta profusión de datos sobre las causas de su extinción.

Puedes tomarte el fin de semana libre :-D, has dejado un gran trabajo.

Alejandro dijo...

Aún no entiendo porque no han extinguido el pingüino, espero que no lo hagan sino Linux perdería su mascota! ;) Pues el parecido con los pinguinos es muy grande, pero hablando de tamaños, me has picado la curiosidad i me he informado sobre los pingüinos i son más alto que sus primos extinguidos, hay 17 especies i algunas llegan 1'10 m!!! Quizás el hombre al extinguir sin querer esta raza ahora se miran más con las cucadas de pingus que quedan. Gran post. Date un descanso a nuestra salut!

Kleiser dijo...

Este animal me recuerda a un cruce entre pingüino y frailecillo, sobretodo por la forma del pico. En verdad es fascinante como la evolución crea especia sumamente parecidas aun estan separadas por miles de kilometros y sin contacto alguno. Tambien resulta deprimente ver a lo que puede llevar la codicia del ser humano :_(

La verdad es que, excepto los dos primeros animales de esta serie que ya conocia, estoy aprendiendo bastante con estos articulos. Enhorabuena Cendrero.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Muchas gracias a todos por comentar, es un placer contar con vosotros :)

@Dani: Muchas gracias, pero no es para tanto :) Me parece genial que compartas el interés por estos animales tan desconocidos y cuya visión se nos ha negado por culpa de nuestra propia especie.

La convergencia evolutiva es un caso bastante curioso, puede llevar a equivocaciones, como las que sufrieron los marineros con los pingüinos del sur y todo el lío de los nombres.

Y sobre el fin de semana libre... creo que haré horas extra jefe ;) Mañana tenía pensado continuar con la serie de Queen :D

@Alejandro: Esperemos que el pingüino no corra la misma suerte. La verdad es que es un tema preocupante, ojalá en estos tiempos en los que hay más conciencia popular y control profesional se frene el ataque hacia estos animales.

Y luego, todos los linuxeros nos quedaríamos sin mascota... Seguro que las ventanas (las Windows, mejor dicho) no se extinguen >.<

Muchas gracias por el dato que aportas sobre la altura de los pingüinos, la verdad es que lo desconocía. Lo mejor para imaginarse a estas especies extintas es coger como modelo a un animal que podemos ver e ir deformándolo poco a poco para dejar a la imaginación hacer su trabajo. El dato que aportas puede ayudar a esta tarea.

@Kleiser: Exacto, ahí has acertado. El frailecillo es de la misma familia que el alca gigante, y si le aplicamos los parecidos con el pingüino, nos sale el animal en cuestión.

Y, por supuesto, es una pena que este tipo de especies se vayan de esta forma, por esa caza indiscrimada. Muchas gracias por tus palabras Kleiser, un placer volver a verte por aquí.

Saludos a todos ;)

Marcos Callau dijo...

Otro hecho para avergonzarnos, otro que se extinguió por nuestra culpa. Es curiosísimo lo que comentas del proceso evolutivo y la adaptación al medio que siguieron tanto el pájaro bobo (para no confundirnos) como el Alca Gigante y también me ha parecido curiosísimo lo del nombre. Desconocía esa historia del mal llamado pinguino.

Antonio L. dijo...

Otro genial artículo Cendrero. Sobre todo las últimas líneas. ¿Sabían aquellos cazadores que aquella pareja era la última y que su avaricia tendría esa grave consecuencia? La verdad es que la avaricia es muy mala y siento pena por los pobres animales que pagan sus consecuencias como, por ejemplo, las focas y las matanzas a las que son sometidas cada año. ¡¡¡Saludos!!!

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Hola a todos, gracias por los comentarios ;)

@Marcos: La verdad es que es una pena que perdamos tantas especies por nuestra culpa. Hay que pensar un poco más en el futuro y no abusar como hicieron los hombres con este animal...

Me alegro mucho de que te gustara la historia del pingüino, es sorprendente cómo podemos alterar el significado de las palabras y acabar cambiándolas por completo. También hay que reconocer que eso de "pájaro bobo" era una forma un tanto malintencionada de llamar al pobre animal ;)

@Antonio: Desconozco si sabían que era la última, no obstante lo que es seguro es que sabían que estaban en grave peligro. Pero parece que les importaba más bien poco, el dinero manda.

Es un tema peliagudo el de las especies en peligro. La economía y la ecología se encuentran de frente y no siempre es fácil dar con una solución. Por ejemplo, hace un poco se montó una discusión porque habían aumentado el número de focas que se podían cazar. Por un lado, se encontraban los defensores del animal, y por otro los pescadores que vivían exclusivamente de esa caza... Como siempre, un tema en el que hay que encontrar un punto medio muy complicado para nosotros. Esperemos que este animal sobreviva y no muera por nuestra causa.

PEPE CAHIERS dijo...

La verdad es que es una auténtica pena que animales que podrían haber sobrevivido hasta nuestros días, hayan sido exterminados por la intervención humana. Recuerdo el caso sangrante de la paloma migratoria que pasó de contar con millones de ejemplares a su completa extinción.

gargola dijo...

Muy buenas, debo reconocer que gracias al magnifico trabajo que esta realizando, me puse a investigar por internet, y descubrí en la New Scientist que los cientificos estan secuenciando el genoma de algunas especies extintas. No le digo más por si le chafo alguna entrega que tenía usted preparada. Un saludo.

Alive dijo...

Muy buen artículo, Cendrero.
Otro animal extinguido por el ser humano; ya van 3 en la serie.
Menos mal que el egoísmo humano no ha podido extinguir a los pingüinos...
Lo de la paloma migratoria fue horrible, a principios de un siglo eran millones, y a finales, sólo quedaban 1 ó 2, pero en cautividad.

Saludoss.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Hola a todos y muchas gracias por comentar ;)

@Gargola: No, no tengo ningún artículo preparado, así que muchas gracias por aportar el dato. A menudo se oyen noticias del trabajo con el ADN de estas especies e incluso a veces se asegura que van a clonar nuevos... Luego no suele pasar nada "increíble", pero habrá que estar informado del tema. Recuerdo que hace un tiempo se quiso recuperar al dodo, pero al final se quedaron a medias y no pasó nada de nada.

De todas formas, como ya he dicho, no hay que perder las esperanzas en el avance de la ciencia, quién sabe... Muchas gracias gargola.

@Alive: Exacto, ya van 3 y los que quedan todavía... Como dices, con los pingüinos ha sido una suerte que a día de hoy continúen vivos, pero habrá que ver qué pasa en unos cuantos años/siglos. Por suerte ahora parece que la caza de pingüinos está más controlada, a ver si empezamos a concienciarnos del tema.

El período de tiempo en el que se extinguió la paloma fue horrible, hay que ver con qué rapidez se nos puede ir una especie. Muchas gracias por tus palabras Alive, siempre es un placer verte por aquí.

copepodo dijo...

Había visto dibujos de esta especie pero no me imaginaba que fuesen tan enormes. Me ha gustado especialmente la historia de la etimología de los pingüinos.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Hola copepodo, es un placer verte por estos lares ;)

Pues si sólo habías visto dibujos de esa especie, te gustará saber que la segunda imagen que ves en el artículo es un ejemplar real, uno de esos que fue disecado y acabó en un museo. No es ninguna reconstrucción ni nada parecido. Según la wiki fue disecado y luego, de una forma o de otra, acabó en manos del museo.

Curiosa historia la del nombre, sí. Yo no la conocía, hasta que me puse a investigar sobre el animal y me encontré la anécdota, es muy curiosa. Muchas gracias por tus palabras.

 

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